El diputado aseguró que sufrió “rudeza innecesaria” dentro del partido y negó que su salida esté relacionada con presiones de Estados Unidos.
El diputado federal Sergio Mayer criticó el trato que recibió dentro de Morena tras anunciar su renuncia a la militancia del partido. El legislador aseguró que existieron actitudes y conflictos internos que consideró innecesarios e intolerables.
Ante medios de comunicación, Mayer afirmó que dentro de la política suelen pedir que las personas “traguen sapos”, pero dejó claro que no está dispuesto a soportar situaciones ajenas que afecten su estabilidad personal o profesional. También habló de grupos internos que, según dijo, buscan beneficios políticos propios dentro del movimiento.
El actor y legislador rechazó que su salida tenga relación con las recientes acusaciones realizadas por autoridades de Estados Unidos contra funcionarios de Morena en Sinaloa. Aseguró que no tiene miedo ni problemas legales y sostuvo que actualmente se encuentra en medio de conflictos políticos sin respaldo de ningún grupo interno.
La renuncia de Sergio Mayer se presentó oficialmente el pasado 19 de mayo, luego de diversas críticas por su participación en el reality show La Casa de los Famosos mientras mantenía funciones legislativas en la Cámara de Diputados.
Hasta ahora, ni la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, ni la presidenta Claudia Sheinbaum han emitido una postura pública sobre la salida del diputado. Sin embargo, el coordinador parlamentario Ricardo Monreal lamentó la decisión y expresó que espera que Mayer recapacite.
Monreal reconoció que el legislador se mostraba incómodo dentro del partido, aunque aclaró que su renuncia a la militancia no significa automáticamente su salida de la bancada de Morena en San Lázaro. Por ello, Sergio Mayer aún podría mantener apoyo a iniciativas legislativas impulsadas por el movimiento.













