Israel y Hezbollah mantienen los enfrentamientos mientras crece la tensión en Beirut y continúan las negociaciones impulsadas por Estados Unidos
La violencia volvió a escalar en el sur de Líbano luego de una serie de ataques con drones israelíes que dejaron al menos ocho personas muertas, entre ellas un padre y sus dos hijos. Los hechos ocurrieron apenas un día después de que el presidente Donald Trump hablara sobre posibles acuerdos para reducir los enfrentamientos.
Los bombardeos provocaron tensión y miedo entre habitantes de distintas zonas del país. Israel también lanzó proyectiles hacia regiones cercanas a la frontera, mientras Hezbollah respondió con misiles y drones dirigidos a posiciones militares israelíes y algunas comunidades ubicadas en el norte de Israel.
La amenaza de nuevos ataques sobre los suburbios del sur de Beirut generó escenas de preocupación en la capital libanesa. Miles de personas abandonaron sus hogares ante el temor de una ofensiva mayor. Aunque la ciudad había evitado daños graves durante semanas, la situación mantiene en alerta a la población.

Donald Trump sostuvo conversaciones con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y con mediadores relacionados con Hezbollah. Después de esos contactos, afirmó que no habría operaciones militares sobre Beirut. Sin embargo, los ataques continuaron con intensidad similar, lo que complicó los esfuerzos para disminuir la tensión en la región.
Entre las víctimas reportadas se encuentra un dentista identificado como James Karam y dos de sus hijos, quienes viajaban en un vehículo alcanzado por un dron. Además, otros ataques dejaron personas fallecidas en aldeas cercanas, mientras soldados libaneses resultaron heridos tras nuevas explosiones en carreteras del sur del país.
Las autoridades de Líbano e Israel mantienen conversaciones indirectas en Washington para buscar un posible alto al fuego. No obstante, los combates siguen representando un obstáculo para cualquier acuerdo regional. Hezbollah insiste en responder a las operaciones israelíes, mientras Israel advierte que continuará actuando por motivos de seguridad.













