José Antonio Kast anunció nuevas medidas de seguridad y aseguró que quienes participen en actos violentos podrían perder beneficios otorgados por el gobierno chileno.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó nuevas propuestas de seguridad pública durante su primera Cuenta Pública ante el Congreso. Entre las medidas destaca la creación de una lista de personas consideradas “vándalos”, quienes podrían perder beneficios sociales como educación gratuita y algunos apoyos económicos otorgados por el Estado.
Kast explicó que el registro incluiría a personas condenadas por atacar policías, personal médico, transporte público, monumentos nacionales o por delitos relacionados con tráfico de drogas. También adelantó que su gobierno endurecerá sanciones contra conductas consideradas antisociales, como el consumo de alcohol en espacios públicos y daños a bienes públicos.
El mandatario señaló que nadie que destruya bienes públicos debería recibir apoyos financiados por el Estado. Además, afirmó que quienes provoquen daños deberán asumir responsabilidades por los destrozos ocasionados durante protestas o actos violentos registrados en distintas ciudades del país sudamericano en los últimos años.
Las nuevas medidas llegan mientras el gobierno enfrenta presión por mostrar resultados rápidos en temas de seguridad, economía y migración. En semanas recientes, Kast ha enfrentado críticas por el aumento en los precios de combustibles, la caída en su aprobación y cambios dentro de su gabinete relacionados con seguridad pública.
Durante el mensaje, el presidente chileno también anunció un plan para fortalecer controles migratorios y promover la salida voluntaria de migrantes indocumentados. Señaló que muchas personas extranjeras han sido víctimas de engaños por parte de grupos criminales y prometió reforzar las deportaciones y la vigilancia fronteriza.
Kast aseguró además que su gobierno buscará recuperar el crecimiento económico mediante reformas fiscales y apoyos al empleo. Reiteró que su administración pretende reducir el desempleo, fortalecer la inversión privada y mejorar las finanzas públicas, aunque reconoció que el proceso podría ser complicado para la población chilena.













