El presidente de Estados Unidos reveló que discutió con el primer ministro israelí para frenar la escalada militar en la región.
Donald Trump reconoció que insultó al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, durante una llamada telefónica realizada esta semana. El mandatario estadounidense explicó que la conversación ocurrió mientras intentaba reducir la tensión en Líbano y mantener abiertas las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.
Durante una entrevista en el podcast Pod Force One, Trump confirmó que perdió la paciencia con Netanyahu, conocido como “Bibi”. El presidente estadounidense dijo que estaba preocupado por los constantes ataques israelíes en territorio libanés y aseguró que en un momento le pidió detener las acciones militares para evitar una mayor crisis.
“Bibi, tenemos que parar esto”, relató Trump sobre la llamada telefónica. También negó versiones sobre una supuesta manipulación por parte del líder israelí respecto a las decisiones de Estados Unidos frente a Irán. Afirmó que fue él quien impulsó las medidas contra Teherán debido al riesgo relacionado con armas nucleares.
La llamada entre ambos líderes ocurrió después de nuevas amenazas de Irán sobre suspender conversaciones con Estados Unidos y endurecer controles en el estrecho de Ormuz. Las tensiones aumentaron tras advertencias de Israel sobre posibles bombardeos en Beirut, capital de Líbano, situación que elevó la preocupación internacional en Medio Oriente.
Israel mantiene enfrentamientos contra integrantes de Hezbolá en Líbano, grupo respaldado por Irán y considerado organización terrorista por Estados Unidos. Los ataques y operaciones militares han dejado miles de muertos y desplazados en territorio libanés, además de provocar evacuaciones en ciudades del norte de Israel por ataques con drones.
Trump también reveló que habló con representantes de Hezbolá para intentar frenar los enfrentamientos. Según explicó, ambas partes aceptaron reducir ataques mutuos y las fuerzas israelíes suspendieron operaciones directas en Beirut. Sin embargo, los enfrentamientos en algunas zonas del sur de Líbano continúan pese a los intentos diplomáticos.
Aunque la tensión bajó ligeramente después de la llamada entre Trump y Netanyahu, las negociaciones con Irán todavía no muestran avances importantes. Las conversaciones continúan en medio de un ambiente complicado, marcado por amenazas militares, conflictos regionales y la presión internacional para evitar una escalada mayor en Medio Oriente.













