Miles de aficionados acompañaron a la Selección Mexicana desde el Zócalo, parques y calles durante el arranque del Mundial 2026.
La pasión por el futbol se apoderó de la Ciudad de México durante el arranque del Copa Mundial de la FIFA 2026. Miles de aficionados llenaron el Zócalo de la Ciudad de México para seguir el debut de la Selección Mexicana frente a Selección de Sudáfrica en el FIFA Fan Fest instalado en el corazón de la capital.
Desde muy temprano comenzaron a formarse largas filas sobre la calle 20 de Noviembre y avenidas cercanas. Algunos asistentes llegaron desde la madrugada para apartar lugar y vivir el ambiente mundialista junto a familiares, amigos y turistas que se sumaron a la celebración futbolera.

Aunque existían dudas por la presencia del campamento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en el Centro Histórico, finalmente el acceso al Fan Fest se realizó poco antes de las diez de la mañana. Entre gritos, matracas, trompetas y banderas mexicanas, los aficionados celebraron poder ingresar al evento.
El ambiente estuvo marcado por camisetas verdes, sombreros de charro y rostros pintados con los colores nacionales. Incluso algunos asistentes intentaron acercarse de forma apresurada a las entradas, mientras elementos de seguridad mantenían vigilancia en las inmediaciones del Zócalo capitalino.
Las autoridades informaron antes del mediodía que el FIFA Fan Fest ya se encontraba lleno. Por ello recomendaron a otros aficionados acudir a espacios alternos habilitados en diferentes puntos de la ciudad, como Plaza Garibaldi y otros parques donde se instalaron pantallas gigantes.

Cada gol de México fue celebrado con gritos, abrazos y cánticos entre miles de personas. Después del triunfo tricolor, muchos aficionados se dirigieron hacia el Ángel de la Independencia para continuar con los festejos pese a la lluvia registrada durante la tarde.
La emoción también se vivió cerca del estadio. En el Parque de la Consolación y en calles cercanas al Estadio Ciudad de México, vecinos y visitantes colocaron televisores y pantallas para seguir el encuentro en grupo mientras convivían entre música y porras.
Otros espacios como el Parque de la Bombilla también reunieron a familias completas que aprovecharon la oportunidad para vivir el ambiente mundialista. Para muchos aficionados, el futbol volvió a convertirse en un momento de unión y celebración en medio de las actividades cotidianas de la ciudad.













