La preocupación entre la base trabajadora de AHMSA se intensificó tras confirmarse que personal de Afianzadora Afirme ingresó nuevamente a la planta. El objetivo de estas visitas es realizar el avalúo físico de los bienes de la empresa. Estos activos funcionan como garantías ante los millonarios adeudos que la acerera mantiene.
Este movimiento sucede al mismo tiempo que el proceso legal en los juzgados avanza lentamente. La lista de 14 acreedores laborales ya fue entregada a la jueza Ruth Haggi Huerta. Ahora, los trabajadores esperan que se fije una nueva fecha para la segunda subasta de la empresa, esperando finalmente recibir pagos.
Por otro lado, la gestión del síndico Víctor Manuel Aguilera genera desconfianza. Se informó que ejerció un gasto de 4.1 millones de pesos para nómina, pero no proporcionó detalles sobre el manejo de este dinero. Esta falta de transparencia molesta a los trabajadores, quienes ven su situación económica cada vez más complicada.
Ervey Valenzuela, vocero del grupo de resistencia en la puerta 3, señala que existen contradicciones claras. Asegura que lo que el síndico declara ante los medios no coincide con lo que ocurre realmente en el interior de la planta. Esta brecha de información mantiene a los obreros en total incertidumbre.
Finalmente, el senador Gabriel Elizondo afirmó que este caso es una prioridad en el Senado de la República. Sin embargo, para los obreros, que se definen como el eslabón más débil, estas declaraciones no garantizan soluciones. Temen que, a pesar de las promesas de pago, sigan siendo los más afectados.












