Los aranceles aplicados a productos de países sin tratado comercial comienzan a reflejarse en las compras mexicanas, principalmente en mercancías provenientes de China.
México redujo durante el primer semestre de 2026 sus compras provenientes de Taiwán, Brasil y China, países que registraron algunas de las mayores caídas entre las naciones afectadas por el paquete arancelario. De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, las importaciones disminuyeron hasta 32.5 por ciento anual.
En el conjunto de mil 463 fracciones arancelarias correspondientes a países con los que México no tiene tratado de libre comercio, las compras pasaron de 18 mil 444 millones de dólares entre enero y junio de 2025 a 14 mil 446 millones durante el mismo periodo de 2026.
Taiwán registró la mayor reducción porcentual, con una caída de 32.5 por ciento. Sus ventas hacia México disminuyeron de 409 millones a 276 millones de dólares, lo que representa 133 millones de dólares menos durante los primeros seis meses del año.
Brasil ocupó el segundo lugar, con una reducción de 28.7 por ciento. Las compras mexicanas provenientes de ese país pasaron de 305 millones a 218 millones de dólares. China se ubicó en tercer lugar porcentual, aunque su reducción fue mucho mayor por el volumen de mercancías que comercializa con México.
Las importaciones procedentes de China dentro de las fracciones consideradas disminuyeron 26.3 por ciento, al pasar de 12 mil 33 millones a 8 mil 869 millones de dólares. Esta reducción representa alrededor de 79 por ciento de toda la caída registrada en el paquete arancelario.
Por sectores, las mayores disminuciones se observaron en remolques, con una caída de 53.4 por ciento; autopartes, 40 por ciento; calzado, 36.2 por ciento, y motocicletas, 31.6 por ciento. También bajaron las compras de productos siderúrgicos, electrodomésticos y automóviles ligeros.
En el caso específico de China, la reducción fue todavía mayor en algunos productos. Las compras mexicanas de calzado chino disminuyeron 59.1 por ciento, mientras que las importaciones de remolques y motocicletas retrocedieron 48.1 y 48 por ciento, respectivamente.
Las autopartes provenientes de China también registraron una reducción de 46.9 por ciento. En los automóviles ligeros, las compras disminuyeron 35.4 por ciento, al pasar de 3 mil 344 millones a 2 mil 159 millones de dólares, una reducción de mil 185 millones.
El impacto de los aranceles también ha generado preocupación en Taiwán. Autoridades de ese país han señalado que México debería diferenciar entre empresas taiwanesas y chinas, debido a que las nuevas medidas ya tienen efectos en el comercio bilateral y en las cadenas de suministro de compañías taiwanesas.
Mientras México busca reducir su dependencia de productos asiáticos, algunos sectores nacionales comienzan a mostrar señales de recuperación. La industria mexicana del calzado registró en junio su primer crecimiento anual de producción después de 33 meses consecutivos de caídas, con un avance de 2.2 por ciento.
El resultado representa una señal positiva para una industria que durante meses enfrentó retrocesos en producción, empleo y actividad económica. Sin embargo, especialistas advierten que la política arancelaria también implica riesgos para México, particularmente mientras continúa la revisión del T-MEC con Estados Unidos y Canadá.
La estrategia del Gobierno Federal busca fortalecer la producción nacional y reducir la entrada de mercancías provenientes de países sin tratados comerciales. Al mismo tiempo, México deberá equilibrar estas medidas con la necesidad de mantener cadenas de suministro competitivas y una relación comercial estable con sus principales socios.













