La petición de 90 días extras sepulta la ilusión de los trabajadores en Monclova
El grupo de resistencia obrera de la Puerta 3 de AHMSA estalló en indignación al enterarse del freno en la venta. La decisión del empresario Arturo Domínguez, representante de CIESA, cayó como un balde de agua fría sobre las familias que dependían de esta pronta solución financiera.
“Se cayó del pedestal donde ya estaba y desgraciadamente despertamos del sueño bonito que había generado el pasado 25 de septiembre a la triste realidad que llevamos por casi 4 años”, declaró con profunda amargura Ervey Valenzuela, portavoz del movimiento de trabajadores en plantón permanente.
La molestia escaló cuando el inversionista solicitó formalmente a la jueza Ruth Haggi Huerta una prórroga de 90 días. El empresario argumentó que requiere ese tiempo extra para revisar y analizar los bienes de la masa en venta antes de tomar una postura definitiva sobre la compra.
Cabe recordar que el pasado 25 de septiembre el comprador ofreció 1,400 millones de dólares por la siderúrgica. Tenía como límite el martes 13 de octubre para depositar 56 millones de dólares como garantía de seriedad, pero prefirió postergar el pago y extender la negociación.
Ante esta jugada, la jueza dio un plazo de 254 horas al resto de los acreedores garantizados para responder. Mientras tanto, la base trabajadora confirmó que dejará de confiar en las promesas de CIESA y activará de inmediato un plan B para defender su futuro.












