El cierre del Estrecho de Ormuz y recortes de producción en Medio Oriente elevan el precio del crudo y generan preocupación en la economía mundial.
El precio del petróleo registró un fuerte aumento en medio de la tensión entre Estados Unidos e Irán. El barril llegó a venderse cerca de los 120 dólares en los mercados internacionales, impulsado por el conflicto militar y los problemas en el transporte marítimo de crudo.

Este 9 de marzo, el petróleo Brent se cotiza en 101.51 dólares y el WTI en 99.55 dólares por barril. El alza ocurre mientras varios países productores reducen su extracción ante dificultades para exportar el combustible hacia otras regiones del mundo.
El paso de buques petroleros por el Estrecho de Ormuz permanece casi detenido. Este punto estratégico transporta cerca de una quinta parte del petróleo global, por lo que cualquier interrupción afecta de inmediato los precios y el suministro internacional.
Ante el aumento, el presidente Donald Trump señaló que el encarecimiento del crudo es un costo temporal frente al conflicto. Mientras tanto, líderes internacionales, como Emmanuel Macron, analizan medidas para proteger el tránsito de barcos en la región.

Expertos advierten que si el bloqueo en la zona continúa, el precio del petróleo podría subir más. Además del crudo, también se han encarecido el gas natural y el diésel, lo que aumenta el riesgo de presiones inflacionarias en varias economías del mundo.













