La actriz encuentra consuelo en el trabajo, el cariño del público y los recuerdos de Julián
La actriz Maribel Guardia compartió cómo ha vivido la ausencia de su hijo Julián Figueroa, a tres años de su fallecimiento. Con palabras sinceras, recordó que agradece el tiempo que estuvo con él y lo mantiene presente todos los días.
En su camerino del Teatro San Rafael, una fotografía de Julián la acompaña mientras trabaja. Ahí recuerda momentos de su infancia, cuando lo llevaba a grabaciones y presentaciones. Dice que esos recuerdos hoy le dan fuerza para seguir adelante con su vida.

La actriz reconoce que esta pérdida marcó un antes y un después. Aunque ya había vivido momentos difíciles desde joven, asegura que nada se compara con la partida de su hijo. Aun así, ha aprendido a sobrellevar el dolor con el paso del tiempo.
El teatro se ha convertido en un espacio importante para sanar. Durante las funciones de Perfume de Gardenia, siente el apoyo del público. Muchas mujeres se acercan para compartir sus historias, creando una conexión que le recuerda que no está sola en este proceso.

También encuentra apoyo en su familia y en su fe. Aunque enfrenta momentos complicados, como la distancia con su nieto, se queda con los recuerdos vividos. Hoy, dice, su mayor deseo es la paz de su hijo y fortaleza para otras madres que atraviesan un dolor similar.













