Las instituciones cumplirán sus contratos con padres de familia, aunque las calificaciones se entregarán en junio.
Mientras el sector educativo público se prepara para un cierre de ciclo anticipado, las instituciones particulares han decidido tomar un camino distinto. La Asociación Nacional de Escuelas Particulares (ANEP) confirmó que, pese al anuncio de la SEP de concluir clases el 5 de junio por el Mundial 2026 y las altas temperaturas, los colegios privados mantendrán sus puertas abiertas hasta el 15 de julio.
Esta decisión busca, primordialmente, respetar el contrato de prestación de servicios firmado con los padres de familia al inicio del año escolar. Para muchas familias, un cierre tan repentino representaba un caos logístico y educativo que las escuelas privadas buscan evitar, garantizando que el programa académico se cumpla en su totalidad sin afectar la planeación de los hogares.
“Las instituciones podrán continuar dando el servicio conforme al contrato civil firmado con los padres; la ley sanciona suspender actividades, pero no continuarlas”, señalaron las asociaciones en un comunicado.

El reto administrativo: calificaciones en junio
Aunque las clases sigan hasta julio, las escuelas enfrentan un desafío técnico importante. La plataforma oficial de la SEP para el ingreso de calificaciones cerrará el 4 de junio. Esto significa que los docentes deberán evaluar y capturar los resultados finales mucho antes de que el curso termine formalmente en las aulas privadas.
Aun con las boletas ya procesadas, los colegios planean utilizar el tiempo restante (del 5 de junio al 15 de julio) para realizar actividades de reforzamiento, proyectos especiales y combatir el rezago educativo. Con esta medida, el sector privado busca equilibrar las exigencias burocráticas del gobierno con el compromiso educativo y la estabilidad que prometieron a sus comunidades al inicio del ciclo.













