El excontralmirante rechaza su retorno y solicita asilo político alegando persecución y riesgo de muerte
El futuro del excontralmirante Fernando Farías Laguna ha comenzado a decidirse en los tribunales de Buenos Aires. Tras su mediática captura con un pasaporte falso, el exoficial naval compareció este lunes ante un juez federal argentino para ser notificado formalmente de que México lo reclama por delitos de delincuencia organizada vinculados al robo de hidrocarburos, el llamado “huachicol fiscal”.
Estrategia de defensa: Asilo y denuncia Lejos de aceptar un traslado voluntario, Farías Laguna ha dejado clara su postura: se niega a regresar a México. Su abogado, Epigmenio Mendieta, confirmó que han solicitado asilo político en Argentina, bajo el argumento de que su cliente no es un líder criminal, sino un “denunciante interno” que fue traicionado por el sistema tras reportar irregularidades al más alto nivel de la Secretaría de Marina.
Los obstáculos que podrían frenar su traslado:

- El reloj de los 60 días: Aunque el plazo estándar para resolver la extradición es de dos meses, el proceso podría estancarse debido a que Farías enfrenta cargos locales en Argentina por usurpación de identidad.
- Pruebas “descontextualizadas”: La defensa sostiene que los mensajes de WhatsApp usados por la FGR para incriminarlo eran, en realidad, reportes de Farías hacia sus superiores sobre la red de tráfico.
- Seguridad personal: El exoficial afirma que volver a México representa una sentencia de muerte, señalando la ejecución de testigos clave y la supuesta falta de garantías procesales.

Con el proceso de extradición ahora en pausa y una causa abierta por el uso de documentos apócrifos en suelo sudamericano, la justicia argentina deberá sopesar si entrega al exmarino o si concede el refugio a quien asegura ser una víctima de “fabricación de culpables”. Por ahora, el tablero jurídico apunta a una batalla de largo aliento en el Cono Sur.













