Comunidades Yoreme-Mayo mantienen protestas en la Bahía de Ohuira para frenar el avance del proyecto industrial.
La oposición contra la construcción de una planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, volvió a tomar fuerza luego de la llegada de nuevo equipo industrial a la Bahía de Ohuira. Colectivos ambientalistas y comunidades indígenas aseguran que el proyecto representa un grave riesgo ambiental para toda la región costera.

Integrantes del colectivo Aquí No señalaron que continuarán las protestas para exigir que las autoridades detengan la obra. Filiberto Varela, uno de los representantes del movimiento, afirmó que las comunidades viven una lucha histórica y que defenderán el territorio ante lo que consideran una amenaza para el ecosistema.
De acuerdo con los opositores, las comunidades Yoreme-Mayo serían de las más afectadas por la operación de la planta de amoniaco. El proyecto pertenece a la empresa Gas y Petroquímica de Occidente, filial de la firma Proman AG, y cuenta con financiamiento del banco alemán KfW.

Las protestas contra la planta comenzaron hace más de diez años, cuando inició el desarrollo del proyecto. Sin embargo, durante los últimos días el movimiento volvió a crecer tras la llegada de grandes estructuras y maquinaria destinadas a continuar la construcción en la zona de la bahía.
Actualmente, decenas de habitantes mantienen un plantón permanente cerca del puerto para impedir la descarga de más equipos industriales. Los manifestantes aseguran que no permitirán el avance del proyecto porque consideran que afectará la pesca, el medio ambiente y la vida de las comunidades cercanas.
Filiberto Varela afirmó que la planta sería solo el comienzo de un parque industrial más grande en Topolobampo. Los colectivos ambientalistas advierten que la Bahía de Ohuira podría sufrir daños severos y acusan que el territorio está siendo entregado a intereses industriales sin tomar en cuenta a las comunidades locales.













