La presidenta aclaró que la vivienda baleada en Culiacán estaba abandonada y criticó la desinformación sobre el caso.
En medio de un clima de alta tensión política y judicial, la presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de los rumores y confirmó que el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, no ha salido del país. Durante su conferencia matutina, la mandataria fue enfática al señalar que el político sinaloense se encuentra en su estado natal, enfrentando la situación que lo rodea desde territorio nacional.
El pronunciamiento surge tras el ataque armado registrado este fin de semana contra un domicilio vinculado a Rocha Moya en la colonia Las Quintas, en Culiacán. Según detalló la presidenta, la propiedad que recibió múltiples impactos de bala ha sido propiedad del gobernador desde hace una década, pero se encontraba deshabitada al momento de la agresión.

“Él está en Sinaloa. Esa vivienda estaba abandonada… hay una gran cantidad de mentiras y de propaganda que se difunde”, puntualizó Sheinbaum.
Entre licencias y tribunales
La situación de Rocha Moya dio un giro drástico el pasado 2 de mayo, cuando solicitó una licencia temporal para separarse de su cargo. Esto ocurrió tras hacerse pública una acusación en una fiscalía de Nueva York, donde se le vincula, junto a otros nueve funcionarios y ciudadanos (incluido el senador Enrique Inzunza), con presuntos nexos con el crimen organizado.
Mientras las autoridades estadounidenses mantienen abierta la investigación, en México el debate se centra en la seguridad y la veracidad de la información. Sheinbaum insistió en que el propio Rocha o los otros señalados podrían informar pronto sobre su ubicación exacta para acallar las especulaciones. Por ahora, entre balas en fachadas vacías y expedientes internacionales, la figura de Rocha Moya permanece bajo el reflector y el respaldo del Ejecutivo federal.















