Un video viral muestra el lado más humano del manejo de fauna exótica; desde revisiones médicas preventivas hasta su traslado a los comederos en un rancho que ya es hogar para estos gigantes.
En el corazón de la Región Carbonífera de Coahuila, el paisaje de mezquites y huizaches ha adoptado a unos habitantes poco comunes que parecen haber encontrado en el norte de México su segundo hogar. Recientemente, empleados de un rancho cinegético en la zona compartieron un video que rápidamente se volvió viral, no por el espectáculo de la caza, sino por la dedicación y el cuidado que brindan a las jirafas que habitan en la propiedad.
Las imágenes ofrecen un vistazo poco común a la rutina detrás de estas majestuosas criaturas. En el clip, se observa cómo los trabajadores atienden a una de las jirafas con una mezcla de respeto y profesionalismo, trasladándola cuidadosamente para una revisión médica de rutina. Lejos de la imagen salvaje y distante, el video captura el momento en que el ejemplar es guiado hacia el área de comederos, donde recibe la alimentación necesaria para complementar lo que el ecosistema local ya le ofrece.
Una adaptación sorprendente
Lo que para muchos fue inicialmente un “misterio” —tras avistamientos de estos animales en brechas entre Coahuila y Nuevo León— se ha convertido en una historia de éxito reproductivo y adaptación. Especialistas señalan que la vegetación nativa de la zona, como el mezquite, es pariente botánico de las acacias africanas, lo que permite que las jirafas se alimenten de forma casi idéntica a como lo harían en su hábitat original.
“Es un trabajo de 24 horas; verlas así de sanas y fuertes en medio del desierto es la mayor recompensa”, comentan allegados a las labores de cuidado en estas Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA).

Entre la legalidad y el bienestar
La presencia de jirafas en Coahuila no es un accidente. Estos ejemplares forman parte de proyectos regulados que permiten la estancia de fauna exótica bajo estrictos permisos federales. El video compartido por los empleados busca sensibilizar sobre el bienestar animal, mostrando que, más allá de la actividad cinegética del rancho, existe un compromiso real por la salud y preservación de estos individuos.
Para los habitantes de la Región Carbonífera, estas escenas ya no son solo una curiosidad de internet, sino una prueba de que, con el manejo adecuado, el desierto coahuilense puede ser un refugio seguro para especies que, a pesar de venir de otro continente, hoy ya corren libres bajo el sol del norte mexicano.













