Integrantes del movimiento en Monclova señalan complicidad entre el síndico y el juzgado ante la falta de pagos
El grupo de obreros en resistencia de la puerta tres de Altos Hornos de México (AHMSA), representado por Ervey Valenzuela, criticó la postura del juzgado respecto al concurso mercantil. El trabajador afirmó que la solicitud de la jueza de exigir un padrón real de empleados llega de forma muy tardía. Esta petición evidencia, según el testimonio, que las autoridades judiciales no atendieron a tiempo los malos manejos administrativos que afectan a la base laboral.
Los afectados consideran que las constantes solicitudes de información son únicamente tácticas dilatorias empleadas por el síndico para retrasar el caso. Valenzuela argumentó que estos aplazamientos ocurren de manera intencional debido a que el encargado del proceso continúa recibiendo sus pagos económicos de forma regular. En contraste, la clase obrera suma tres años sin percibir ingresos ni tener claridad sobre el destino de sus derechos laborales.
La ausencia de un cronograma oficial con días específicos para realizar la subasta de activos mantiene en la incertidumbre a las familias de la región centro. El vocero de la protesta recalcó que el juzgado no ha emitido ningún documento firmado que formalice los compromisos con los trabajadores. Para la organización civil, las declaraciones de la autoridad carecen de validez legal mientras no se asienten en acuerdos oficiales por escrito.
Existe una profunda desconfianza hacia la imparcialidad de las autoridades encargadas de resolver el conflicto de la siderúrgica. Los manifestantes sostienen que los discursos sobre supuestas sanciones económicas contra el administrador de la quiebra no se han traducido en acciones reales. Por esta razón, el movimiento considera que el juzgado opera de manera parcial y protege los intereses de los administradores en lugar de defender a los obreros.
La falta de soluciones no ha disminuido la presencia de los trabajadores en los accesos principales de la planta siderúrgica. El personal de las puertas tres y cuatro mantiene los campamentos de vigilancia con la firme postura de no levantar las movilizaciones por simples promesas. El grupo de resistencia advirtió que no aceptará versiones sobre la llegada de capital extranjero hasta que exista una fecha definitiva para el proceso de venta.













