El plantel opera con un déficit de bancos y sin protección contra el sol, mientras maestros y padres reparan mesabancos deteriorados para atender a 338 alumnos.
La primaria Sara Rendón García comenzó el ciclo escolar enfrentando graves carencias en su infraestructura escolar. La falta de una techumbre en el patio expone a los alumnos al sol durante sus actividades diarias, mientras que el 15 por ciento del mobiliario necesario para los salones aún no ha sido entregado por las autoridades.
A la escasez de bancas se suma el deterioro extremo del equipamiento actual dentro de las aulas. Gran parte de las sillas y mesabancos disponibles acumulan años de uso constante, lo que ha provocado grietas y fallas mecánicas que dificultan que los niños puedan tomar clases de manera cómoda y segura durante la jornada.

Esta situación limita la capacidad de la escuela para recibir a nuevos estudiantes que buscan integrarse a los diferentes grupos. Aunque existen lugares disponibles en las listas de inscripción, la dirección del plantel no puede aceptar a más niños debido a que no cuenta con los asientos mínimos necesarios para acomodarlos en los salones.
Ante el problema, el cuerpo docente ha tenido que improvisar reparaciones rápidas en las mesas para no suspender clases. Los maestros utilizan los recursos que tienen a la mano e instalan pequeñas mesas auxiliares en los salones, pero reconocen que estas medidas temporales son insuficientes ante el desgaste generalizado que presenta la mayoría del mobiliario.

Para mitigar el desabasto, los padres de familia acudirán el fin de semana a reparar y pintar los muebles que aún son recuperables. Mientras la comunidad escolar trabaja en el mantenimiento, la directora Atenas Ibarra Vallejo gestiona ante las autoridades educativas el envío de mobiliario nuevo y la construcción de la techumbre pendiente.













