La Reserva Federal de Estados Unidos elevó su tasa de referencia en 25 puntos base y la colocó entre 3.75 y 4 por ciento. La mayoría de sus funcionarios contempla otro incremento durante este año, mientras los mercados reaccionaron con presión sobre el peso y las bolsas.
La Reserva Federal de Estados Unidos volvió a subir las tasas de interés, algo que no ocurría desde 2023. El ajuste fue de 25 puntos base y llevó la tasa de referencia a un rango de entre 3.75 y 4 por ciento, en una decisión tomada de manera unánime.
La Fed explicó que la economía estadounidense mantiene un crecimiento sólido, mientras el gasto interno continúa mostrando fortaleza. También destacó el comportamiento de la productividad, la inversión y el empleo, aunque reconoció que la inflación todavía permanece por encima del objetivo establecido por el banco central.
El objetivo de la Reserva Federal es lograr que la inflación regrese al nivel de 2 por ciento. Por ello, el organismo señaló que el nuevo aumento busca retirar parte del estímulo monetario y mantener las condiciones financieras acordes con sus objetivos de estabilidad de precios.
Las señales hacia los próximos meses también fueron importantes. De acuerdo con las proyecciones, 12 de los 18 funcionarios de la Fed consideran que podría ser necesario otro incremento de tasas durante este año. Algunos incluso contemplan llevarlas hasta un rango de entre 4.25 y 4.50 por ciento.
Los siguientes movimientos dependerán principalmente de cómo se comporten la inflación y el mercado laboral. Analistas consideran que podría presentarse otro aumento en diciembre y posteriormente una pausa, siempre que las presiones inflacionarias comiencen a disminuir de manera gradual.
La decisión también tuvo efectos en los mercados financieros. El dólar recuperó terreno frente a varias monedas y el peso mexicano se debilitó en operaciones electrónicas. El tipo de cambio llegó a 17.2487 pesos por dólar, una depreciación de 0.57 por ciento respecto al último cierre.
El movimiento es importante para México porque el diferencial de tasas entre ambos países influye en los flujos de inversión. Analistas señalan que, si la Fed mantiene tasas elevadas mientras el Banco de México conserva su nivel, podrían cambiar las condiciones para las operaciones conocidas como carry trade.
Las bolsas estadounidenses también reaccionaron negativamente al anuncio. El Dow Jones registró una caída de 1.21 por ciento, mientras que el S&P 500 perdió 0.45 por ciento y el Nasdaq prácticamente terminó sin cambios, con una baja de 0.01 por ciento.
El presidente Donald Trump cuestionó públicamente la decisión de la Reserva Federal. El mandatario consideró que las tasas deberían ubicarse cerca de 1 por ciento o incluso por debajo, argumentando que la economía estadounidense atraviesa un periodo de crecimiento impulsado, entre otros factores, por nuevas inversiones.
Trump también pidió públicamente que las tasas bajen rápidamente. Sus declaraciones muestran nuevamente la diferencia de opiniones entre la Casa Blanca y la Reserva Federal sobre el nivel que deberían mantener los costos del crédito en Estados Unidos.
Por ahora, la atención de los mercados estará puesta en los próximos datos de inflación, empleo y crecimiento económico. Estos indicadores serán determinantes para saber si la Reserva Federal mantiene su postura actual o realiza otro movimiento en las tasas antes de que termine el año.













