Las manifestaciones antigubernamentales escalaron a hechos violentos en Tirana; autoridades reportan 303 heridos y más de 240 detenidos.
Un grupo de manifestantes incendió el Tribunal de Apelación de Tirana, capital de Albania, durante el séptimo día consecutivo de protestas, en una jornada marcada por enfrentamientos entre jóvenes y fuerzas antidisturbios.
De acuerdo con medios locales, varios encapuchados rompieron los cristales del edificio, ingresaron y prendieron fuego a las instalaciones. La movilización comenzó de manera pacífica frente al Ministerio de Educación, pero posteriormente derivó en enfrentamientos y lanzamiento de piedras contra policías.
Las autoridades utilizaron gases lacrimógenos, cañones de agua y proyectiles de goma para dispersar a los manifestantes. El Ministerio de Sanidad informó que, durante los primeros seis días de disturbios, 303 personas resultaron heridas, incluidos 190 agentes policiales.

Hasta el momento, la policía ha detenido a más de 240 personas y mantiene investigaciones penales contra más de 400 presuntos implicados.
El primer ministro, Edi Rama, descartó renunciar y anunció gratificaciones y aumentos salariales para los agentes desplegados, además de advertir que habrá sanciones contra quienes participaron en actos violentos.
Las protestas se producen después de meses de movilizaciones ciudadanas contra un proyecto turístico en una zona ecológicamente protegida, vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump. La crisis representa una nueva escalada en la tensión política y social del país balcánico.













