Humberto Prado, presidente de la CMIC, advierte sobre los riesgos de las revisiones anuales para el sector industrial local
La reciente postura de Estados Unidos sobre el T-MEC, que plantea sustituir la certidumbre a largo plazo por revisiones comerciales anuales, ha generado una profunda preocupación en el sector empresarial mexicano. Según Humberto Prado, presidente de la CMIC, esta medida representa una noticia de alto impacto negativo que afecta directamente la estabilidad económica de México y, de manera particular, la estructura productiva de la Región Centro de Coahuila.
Esta dinámica de revisiones recurrentes elimina cualquier posibilidad de planificar inversiones o estrategias de negocio a largo plazo para las empresas de nuestra zona. Al estar sujetos a evaluaciones anuales constantes, el mercado local enfrentará una expectativa permanente sobre posibles cambios en costos, aranceles y normativas que podrían aplicarse en cada ejercicio, lo que impide una operación fluida y segura en el sector.

Prado enfatiza que este escenario coloca a la economía regional en un estado de incertidumbre total, funcionando esencialmente como un arma de presión política por parte de la administración estadounidense. Esta situación deja a los productores locales desarmados, dificultando decisiones críticas como el manejo de inventarios, el acopio de suministros o la planificación de gastos operativos esenciales ante la falta de una visión clara a futuro.
El impacto será particularmente severo para las empresas de transformación en la Región Centro que mantienen relaciones comerciales estrechas con Estados Unidos, pues son las que enfrentan una exposición mayor ante estas políticas. El presidente de la CMIC advierte que, bajo este esquema de presión, iniciativas como la ampliación del T-MEC hacia otros sectores de servicios probablemente se detendrán, frenando el potencial crecimiento comercial bilateral.
Finalmente, el sector empresarial mantiene la esperanza de que este periodo de inestabilidad sea transitorio y pueda superarse tras las próximas elecciones presidenciales en el país vecino. Se confía en que los futuros cambios políticos en Estados Unidos permitan retomar un camino de mayor certidumbre que beneficie la consolidación económica de la región, permitiendo dejar atrás este clima de dudas que hoy paraliza las inversiones productivas.













