Aunque prometieron accesibilidad con entradas de 28 dólares, los residentes se topan con asientos de hasta 5 mil dólares y cargos sorpresa en la preventa.
Por: Fernando Islas / Redacción | Martes, 14 de abril, 2026
La ilusión de ver los Juegos Olímpicos de 2028 en el patio trasero de su casa se ha convertido, para muchos habitantes de Los Ángeles, en un balde de agua fría. Lo que inició como una esperada preventa exclusiva para locales terminó en una ola de frustración y publicaciones virales que denuncian precios que parecen diseñados solo para las élites.
A pesar de que el comité organizador de LA28 había prometido un evento inclusivo y con precios “populares”, la realidad al abrir el sistema de venta fue muy distinta. El “shock” no se hizo esperar al ver que las disciplinas más emblemáticas requieren de un presupuesto que pocos ciudadanos promedio pueden costear.

El espejismo de los 28 dólares
La estrategia de comunicación de los Juegos presumía un millón de boletos a tan solo 28 dólares. Sin embargo, los residentes que lograron entrar al portal descubrieron rápidamente la letra chiquita: esas entradas económicas volaron en cuestión de minutos o estaban limitadas a deportes con menor demanda, como el bádminton o el judo.
Para quienes soñaban con las luces de la gimnasia, la velocidad del atletismo o la potencia de la natación, los precios saltaron a otro nivel:
- Eventos estelares: Muchos aficionados reportaron asientos que superaban los 1,100 dólares.
- La Ceremonia de Apertura: Un solo lugar para el evento inaugural alcanzó la cifra de 5,519 dólares.
- El cargo extra: Por si fuera poco, cada comprador se enfrentó a un recargo del 24% por “tarifa de servicio”, un cargo obligatorio que terminó de inflar los ya elevados costos.

“Es frustrante”: El sentir de la comunidad
Testimonios recogidos por medios como The Guardian reflejan el malestar de la gente. Kathy Dorn, residente de Los Ángeles, compartió su experiencia al ver cómo las entradas baratas desaparecían frente a sus ojos, obligándola a gastar cerca de 1,200 dólares por eventos preliminares de gimnasia y finales de vela.
El sentimiento generalizado es que, aunque los Juegos se celebren en sus calles y utilicen sus recursos, los locales están siendo expulsados de las gradas por el factor económico.
La defensa de los organizadores
Ante la lluvia de críticas, Reynold Hoover, CEO de LA28, salió a defender la estructura de precios. Aseguró que el promedio de las entradas se mantiene por debajo de los 200 dólares y reafirmó la promesa de poner a la venta un millón de tickets a precio reducido.
Según los organizadores, es “previsible” que lo más barato se agote primero, pero pidieron calma a la población, asegurando que habrá más opciones asequibles en las futuras fases de venta global que se abrieron al público recientemente.
El dilema de LA28: Mientras el arte urbano y la cultura local son las banderas de la promoción de estos Juegos, el reto será evitar que los estadios se llenen solo de turistas y corporativos, dejando fuera a los propios angelinos que dan vida a la ciudad sede.
Por ahora, los habitantes del sur de California tendrán que decidir si rompen el cochinito o si, como muchos ya planean, verán los Juegos desde la comodidad (y gratuidad) de su televisor.













