El Tri mostró orden, llegada y contundencia en su último amistoso antes del debut frente a Sudáfrica
La Selección Mexicana dejó buenas sensaciones en su último partido de preparación rumbo al Mundial 2026. El equipo de Javier Aguirre venció 5-1 a Serbia en Toluca y mostró una versión sólida a solo unos días del arranque de la Copa del Mundo.
Desde el inicio, México tomó el control del encuentro y buscó el arco rival con intensidad. Las llegadas constantes de Julián Quiñones, Brian Gutiérrez y Raúl Jiménez pusieron en aprietos al portero Filip Stankovic, quien evitó varios goles en los primeros minutos.
Cuando mejor jugaba el Tri, Serbia aprovechó un descuido defensivo para abrir el marcador. Petar Stanic encontró espacio dentro del área y definió ante la salida mexicana, sorprendiendo a los aficionados presentes en el Estadio Nemesio Diez.
La reacción del conjunto nacional no tardó demasiado. Johan Vásquez apareció dentro del área para conectar un remate de cabeza y empatar el partido. Antes del descanso, un error de Stefan Bukinac terminó en autogol y permitió que México se fuera arriba en el marcador.

En la segunda parte, el equipo mexicano encontró más espacios y aumentó la diferencia. Raúl Jiménez marcó con una definición cruzada y más tarde Luis Chávez se sumó a la goleada con un disparo que dejó sin oportunidad al arquero serbio.
La presión ofensiva del Tri siguió dando resultados y otro autogol, ahora de Adem Avdiv, selló la victoria mexicana. La afición respondió con entusiasmo al ver a un equipo dinámico, agresivo y con mejor coordinación en todas sus líneas.
Javier Aguirre reconoció que este partido sirvió para afinar detalles antes del debut mundialista. El técnico dejó claro que la base utilizada frente a Serbia sería muy similar a la que arrancará contra Sudáfrica el próximo 11 de junio.













