Desde Pekín, expertos advierten que el proteccionismo de Washington es un retroceso de una década y piden a México priorizar la apertura comercial en la región Asia-Pacífico.
En un momento donde las barreras comerciales parecen ganar terreno frente a la cooperación internacional, voces expertas en China han hecho un llamado a la reflexión sobre el rumbo económico de México. Durante una conferencia en Pekín, Liu Feitao, vicepresidente del Instituto de Estudios Internacionales de China, señaló que nuestro país no tiene motivos reales para imitar las políticas arancelarias impuestas por la administración de Donald Trump, calificándolas como un “muy mal ejemplo” que solo genera fragmentación.
Para Liu, el regreso a medidas proteccionistas representa un retroceso de entre cinco y diez años en el avance de los mercados globales. El analista subrayó que México debe tener una visión a largo plazo, especialmente ahora que la propia Corte Suprema de los Estados Unidos ha comenzado a anular gran parte de los aranceles lanzados el año pasado, demostrando la fragilidad de esas decisiones.
Un respiro en la balanza comercial
A pesar del ruido político, las cifras muestran una ligera mejoría en la relación económica binacional. Datos recientes del Banco de México indican que, durante el primer bimestre de 2026, el déficit comercial con el gigante asiático se redujo un 2% respecto al mismo periodo del año anterior.
Este ajuste, aunque sutil, se da en un contexto donde el superávit comercial general de México avanzó un 24.1%, lo que sugiere que el país está encontrando un equilibrio en sus intercambios internacionales sin necesidad de recurrir a guerras de aranceles.
El libre comercio como motor regional
Por su parte, investigadores como Yang Zerui y He Xilin coincidieron en que el proteccionismo actual es una fase temporal que contradice la esencia del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Recordaron que, desde 1989, la región ha prosperado gracias a la disminución progresiva de impuestos a la importación, convirtiéndose en el motor económico del mundo.
“La mayoría de las economías están a favor de la apertura porque es lo que ha permitido el crecimiento en los últimos 30 años”, puntualizó He Xilin. Para los especialistas, el desafío de México no está en cerrar fronteras, sino en mantenerse firme en el libre comercio, evitando caer en la inercia de políticas externas que ya han mostrado sus primeros fallos legales y económicos en suelo estadounidense.













