El fenómeno ya comenzó y traerá precipitaciones fuertes al noroeste del país, además de reforzar la temporada de ciclones tropicales.
El monzón mexicano ya está en marcha y mantendrá condiciones favorables para lluvias intensas en gran parte del noroeste del país durante las próximas semanas. La Comisión Nacional del Agua informó que este fenómeno inició el 13 de julio y permanecerá activo hasta septiembre, contribuyendo a un aumento importante de las precipitaciones.
El fenómeno se presenta por el cambio estacional de los vientos entre el continente y el océano, lo que permite el ingreso de humedad desde el Pacífico, el golfo de California, el Atlántico y el golfo de México. Esta combinación favorece lluvias de corta duración, pero con gran intensidad, principalmente en Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Durango.
Además del monzón, las condiciones meteorológicas se fortalecen con la formación de un sistema ciclónico frente a las costas de Guerrero y el avance de la onda tropical número 18. Estos factores aumentarán la probabilidad de lluvias fuertes en distintas regiones del país durante la primera mitad de julio.
Entre los principales beneficios del monzón destaca el alivio de la sequía en el noroeste de México. Sin embargo, también puede provocar inundaciones repentinas, crecidas de ríos y afectaciones en zonas urbanas y rurales debido a las precipitaciones torrenciales.
Para la temporada 2026, la Conagua estima la formación de entre 29 y 36 ciclones tropicales en los océanos Pacífico y Atlántico. De ese total, se esperan entre ocho y once huracanes de categorías 1 y 2, además de entre cinco y siete huracanes mayores de categorías 3, 4 y 5.













