Lo que parecía una medida cotidiana para combatir los mosquitos terminó convirtiéndose en una tragedia. Un hombre de 58 años falleció después de sufrir graves quemaduras al incendiarse la habitación donde dormía, presuntamente a causa de un raidolito encendido colocado sobre un sillón.
El siniestro se registró durante la madrugada de este jueves en una vivienda ubicada en la colonia Borja, movilizando a vecinos, familiares y cuerpos de emergencia.

Familiares detectaron el humo ,De acuerdo con la información recabada por las autoridades, familiares de la víctima comenzaron a percibir un intenso olor a humo alrededor de la 1:40 de la mañana. Al salir para verificar lo que ocurría descubrieron que la casa del hombre estaba llena de humo y que el fuego avanzaba en el interior.
Ante la emergencia, un sobrino ingresó al inmueble para auxiliar a su familiar, encontrándolo sobre el sillón donde acostumbraba dormir. Tras rescatarlo, lo trasladaron al exterior del domicilio mientras solicitaban apoyo de los servicios de emergencia.
El espiral contra zancudos quedó al rojo vivo
Las primeras investigaciones apuntan a que el incendio habría sido provocado por un raidolito o espiral repelente de mosquitos que permanecía encendido cerca del sillón.
Familiares indicaron que el hoy fallecido tenía la costumbre de utilizar estos dispositivos durante la noche para ahuyentar a los zancudos y, al momento del rescate, todavía fue localizado un espiral encendido entre los restos del área afectada.

Las llamas consumieron el sillón y causaron daños considerables en la habitación, afectando paredes y techo por la intensa temperatura y el humo.
Sufrió quemaduras severas
Cuando llegaron los cuerpos de emergencia, el fuego ya había sido controlado por vecinos y familiares. Sin embargo, el afectado presentaba quemaduras de segundo y tercer grado en aproximadamente la mitad de su cuerpo, además de lesiones en las vías respiratorias por la inhalación de humo.
Debido a la gravedad de las lesiones fue trasladado de urgencia al Hospital Amparo Pape de Benavides.
Las lesiones resultaron mortales
Pese a los esfuerzos del personal médico, Guillermo Pérez Castillo no logró superar las graves lesiones sufridas durante el incendio y perdió la vida horas después en el hospital.
Autoridades ministeriales realizaron las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos, aunque todo apunta a que el incendio se originó de manera accidental por el uso del raidolito.
Una advertencia para los hogares
La tragedia ha generado preocupación entre vecinos del sector, ya que un simple espiral repelente para mosquitos, utilizado diariamente en miles de hogares, presuntamente fue suficiente para desencadenar un incendio fatal mientras la víctima dormía.













