Joven madre se debate entre la vida y la muerte por presunta mala práctica en clínica privada
Un impactante caso de presunta negligencia médica mantiene indignada a la comunidad de Monclova, Coahuila. Ángel N., un conocido barbero de la colonia Hipódromo, alzó la voz públicamente para denunciar a la Clínica SEMA y al ginecólogo Luis Gerardo Sepúlveda Vázquez, tras una deficiente atención que dejó al borde de la muerte a su esposa, Marlene Álvarez, una joven madre de apenas 19 años de edad.
Los hechos comenzaron el pasado 2 de junio, cuando Marlene dio a luz en la mencionada clínica privada, un servicio por el cual la familia realizó un esfuerzo económico importante al pagar alrededor de 40 mil pesos. Sin embargo, la alegría del nacimiento se transformó en pesadilla el 8 de junio, cuando la joven comenzó a presentar una palidez extrema y un sangrado severo e imparable. Alarmada, la madre de Marlene la llevó a revisión dos días después con el mismo médico que atendió el parto, pero el especialista minimizó la situación asegurando de forma inverosímil que “todo era normal”.
Inconformes y guiados por el instinto de supervivencia, los familiares trasladaron de urgencia a Marlene al Hospital General Amparo Pape. Al ingresar, el personal de enfermería y los ginecólogos de guardia detectaron de inmediato la gravedad de su estado: la joven sufría un cuadro severo de anemia y una hemorragia masiva provocada por restos de placenta que habían quedado olvidados dentro de su cuerpo. Los médicos advirtieron que era necesaria una intervención quirúrgica de extrema urgencia y múltiples transfusiones de sangre, pues de lo contrario perdería la vida en cuestión de horas.
“Si no la sacamos de ahí, hoy estaría muerta. Pagamos 40 mil pesos para que casi me la maten”, manifestó destrozado el esposo de la víctima. Mientras Marlene lucha por recuperarse de las secuelas de la cirugía, la familia confirmó que interpondrá una denuncia penal formal ante las autoridades correspondientes por negligencia médica y daños irreversibles a la salud. Hasta el momento, los directivos de la clínica señalada han guardado absoluto silencio y no han emitido ninguna postura oficial frente a este grave acontecimiento que ha conmocionado a la región.













