La Presidenta cuestionó que, pese a los subsidios federales, muchos establecimientos mantienen precios excesivos; este martes se reunirá con el gremio para frenar el impacto en el transporte y la canasta básica.
Para cualquier mexicano que trabaje en el transporte o que dependa del movimiento de mercancías, el precio del combustible no es solo una cifra en un tablero: es el margen que decide si el negocio sobrevive o si los productos básicos suben de precio. Por ello, la presidenta Claudia Sheinbaum puso el dedo en la llaga este lunes al señalar que “muchos” gasolineros están abusando de los precios del diésel, ignorando el esfuerzo que se hace desde el Gobierno para mantenerlos a raya.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum fue clara al exponer una realidad que afecta a todo el país: el Gobierno Federal está destinando recursos públicos para subsidiar el diésel, pero ese beneficio no siempre llega al consumidor final. “Muchos gasolineros están poniendo el precio del diésel muy alto”, lamentó la mandataria, calificando la situación como una falta de solidaridad con la economía nacional.

Un impacto que llega hasta tu mesa
La preocupación de la Presidenta no es menor. El diésel es el combustible que mueve los camiones que traen comida a las ciudades y los materiales de construcción a las obras. Un precio inflado en la bomba se traduce, tarde o temprano, en un aumento en el precio de las verduras, el azúcar o el cemento.
“No pueden estarse pasando con este precio que representa un impacto a todo el transporte y las mercancías en el país”, sentenció la Presidenta, enviando un mensaje directo a los empresarios del sector antes de su reunión clave de este martes.

La Profeco y Hacienda en acción
Para intentar sanar esta brecha, el titular de la Profeco, César Iván Escalante, informó que el precio promedio nacional del diésel se ubica actualmente en los 28.50 pesos. Aunque se ha trabajado con los distribuidores, la resistencia de algunos establecimientos ha obligado a que la Secretaría de Hacienda (SHCP) también entre en la revisión para buscar mecanismos que obliguen a una disminución real del costo.
Ante este panorama, la Presidenta dio un consejo práctico y humano a todos los conductores y dueños de flotillas: buscar y elegir. Sheinbaum llamó a los consumidores a “castigar” a los establecimientos caros cargando combustible únicamente donde haya precios accesibles y fijos.

El martes de definiciones
La reunión de este martes con el gremio gasolinero será fundamental. Se espera que el Gobierno Federal ponga sobre la mesa las cartas de los subsidios y exija que ese apoyo se refleje en los tableros de las estaciones de servicio.
Al final del día, lo que busca la administración de Sheinbaum es que el subsidio deje de quedarse en las manos de unos cuantos empresarios y regrese al bolsillo de los mexicanos, garantizando que mover a México no cueste más de lo que debería.














