Trabajadores en resistencia advierten que la salida de equipos destruirá la planta y no descartan un estallido social Ervey Valenzuela, vocero del grupo de resistencia en la puerta 3 de Altos Hornos de México, denunció que un abogado de la empresa Montacargas Bravo intentó ofrecerle dinero y recursos para el movimiento. El objetivo era permitir la salida de un pesado bulldozer valuado en 20 millones de dólares.
El representante obrero rechazó tajantemente la oferta y remarcó que las decisiones no dependen de una sola persona, sino de los miles de afectados. Explicó que el litigio lleva más de tres años y siete meses, por lo que resulta sospechoso el interés repentino por retirar el equipo.
Valenzuela sostuvo que la estrategia de los proveedores de ir retirando maquinaria de forma individual terminará por desmantelar por completo a la empresa. Si permiten la salida de estos activos, la recuperación de la acerera será imposible y se destruirá cualquier oportunidad de reactivación industrial.

Los manifestantes señalaron directamente al síndico del proceso por mentir y enviar a los proveedores a negociar de forma irregular en los accesos. Aseguraron que solo acatarán órdenes emitidas por un juzgado federal, siempre y cuando se presenten las debidas acreditaciones y autoridades judiciales.
A pesar de enfrentar cuatro expedientes legales en su contra y la amenaza de ser enjuiciados, los obreros afirmaron que mantendrán el plantón. El vocero hizo un llamado a la presidenta de la República para que intervenga en favor de las miles de familias afectadas por la crisis.













