La exconsejera presidenta presentó su renuncia ante la Cámara de Diputados, luego de más de tres décadas de trabajo en el servicio público. Ahora, las consejerías deberán elegir a una persona interina, mientras el Congreso prepara el proceso para designar a quien ocupará el cargo.
Guadalupe Taddei dejó oficialmente la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), después de presentar su renuncia ante la Cámara de Diputados. La noticia fue confirmada el lunes 26 de octubre por Ricardo Monreal, coordinador de Morena en San Lázaro, quien informó sobre el inicio del proceso para elegir a su relevo.
En su carta de despedida, Taddei aseguró que se retira tranquila y satisfecha por el trabajo realizado. También destacó que dedicó más de 30 años de su vida al servicio de la democracia mexicana y afirmó que mantiene su confianza en el país y sus instituciones.
Aunque no señaló directamente que su salida estuviera relacionada con las polémicas por contratos del INE, la renuncia ocurre después de que se dieran a conocer señalamientos sobre adjudicaciones a un proveedor y revisiones de la Auditoría Superior de la Federación. Estos asuntos generaron cuestionamientos sobre el manejo de recursos dentro del organismo electoral.
En su mensaje, Taddei sostuvo que la organización de las elecciones debe mantenerse por encima de cualquier situación personal. También destacó la importancia de preservar la estabilidad, independencia y fortaleza del INE para garantizar los derechos políticos de la ciudadanía y permitir que los cambios de gobierno se realicen de manera pacífica.
Tras su salida, las consejeras y los consejeros electorales deberán elegir entre ellos a una persona que ocupe provisionalmente la presidencia. De acuerdo con el procedimiento previsto, el Consejo General informará de esta decisión a la Cámara de Diputados para continuar con el proceso de selección de quien ocupará el cargo de manera definitiva.
La Cámara de Diputados deberá emitir una convocatoria pública para recibir las solicitudes de las personas interesadas. Posteriormente, un comité de evaluación revisará los perfiles y seleccionará a quienes cumplan los requisitos para avanzar a la siguiente etapa del proceso de elección.
La designación definitiva requerirá el voto de las dos terceras partes de los diputados presentes. Si no se alcanza esa mayoría calificada después de las etapas previstas, la ley contempla un procedimiento de insaculación, es decir, una selección por sorteo, para definir a la nueva persona titular de la presidencia del INE.
Mientras se desarrolla este proceso, el instituto deberá continuar con sus actividades y mantener la organización de las tareas electorales. La salida de Taddei abre una nueva etapa en el organismo, mientras se define quién asumirá la responsabilidad de dirigirlo y enfrentar los retos pendientes en materia electoral.













