La presidenta señaló que resulta complicado impulsar una candidatura desde otro país, mientras que Arturo Zaldívar explicó que el exgobernador de Tamaulipas no tiene, por ahora, un impedimento legal automático para buscar un cargo público.
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la intención de Francisco Javier Cabeza de Vaca de buscar la Presidencia de México en 2030, pese a que permanece en Estados Unidos. Durante la mañanera de este jueves, consideró complicado que un aspirante pueda desarrollar una campaña política desde otro país.
Cabeza de Vaca terminó su periodo como gobernador de Tamaulipas y desde entonces permanece en Estados Unidos. El panista cuenta con doble nacionalidad y ha continuado con actividades políticas a distancia, mediante reuniones, entrevistas y mensajes difundidos en redes sociales.
Sheinbaum hizo referencia a esta situación al hablar sobre las aspiraciones del exgobernador. La mandataria señaló que no es sencillo construir una candidatura presidencial desde fuera de México, especialmente cuando se requiere recorrer el país y mantener contacto directo con los ciudadanos.
Por su parte, Arturo Zaldívar, coordinador general de Política y Gobierno de la Presidencia, explicó que la situación jurídica de Cabeza de Vaca no representa por sí sola un impedimento automático para competir por un cargo público.
El exgobernador enfrenta una orden de aprehensión relacionada con investigaciones por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. El caso ha generado distintos recursos legales que han impedido hasta ahora que las autoridades puedan detenerlo.
Zaldívar recordó que una eventual candidatura podría ser impugnada y tendría que ser revisada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Un escenario similar ocurrió en 2024, cuando se analizó su postulación como candidato del PAN a una diputación plurinominal.
Otro escenario sería que Cabeza de Vaca fuera detenido y posteriormente se le impusiera prisión preventiva. De acuerdo con la explicación presentada en la conferencia, esa situación sí podría afectar sus derechos políticos y su posibilidad de contender por un cargo de elección popular.
Los problemas legales del exgobernador comenzaron a tomar mayor fuerza en 2020, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República. La investigación señalaba posibles delitos relacionados con delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
En 2021, la Cámara de Diputados aprobó retirarle el fuero y posteriormente se emitió una orden de aprehensión. Desde entonces, Cabeza de Vaca ha recurrido a distintos procesos legales para evitar su detención y permanece fuera del país.
Su situación también tuvo consecuencias políticas en las elecciones de 2024, cuando su candidatura a una diputación plurinominal fue rechazada. Desde Estados Unidos, el exmandatario realizó parte de sus actividades políticas mediante mensajes y materiales grabados que fueron difundidos en México.
Mientras Cabeza de Vaca mantiene sus aspiraciones rumbo a 2030, su situación legal continúa siendo uno de los principales puntos de discusión. Por ahora, la posibilidad de competir dependerá de las condiciones jurídicas que enfrente y de las decisiones que tomen las autoridades electorales.













