La presidenta califica de “decisión voluntaria” las acciones de los exservidores de Sinaloa
La presidenta Claudia Sheinbaum disipó los cuestionamientos sobre el impacto político que podría tener la reciente entrega a la justicia estadounidense de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, ambos excolaboradores de la administración del gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional este lunes 18 de mayo de 2026, la mandataria fue tajante al asegurar que este escenario no representa ninguna amenaza institucional o política para su administración ni para el partido Morena. “No hay ningún riesgo, fue una decisión de ellos entregarse y no hay ningún riesgo, ninguno”, enfatizó la jefa del Ejecutivo al ser cuestionada sobre las posibles revelaciones que los exfuncionarios puedan hacer en las cortes norteamericanas.

El panorama para los exservidores públicos de la entidad norteña se ha esclarecido tras confirmarse sus respectivas sumisiones a las agencias de Estados Unidos. Por un lado, el exsecretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, ingresó por la frontera de Nogales, Arizona, tras viajar desde Hermosillo para quedar bajo custodia del Servicio de Alguaciles. Por otra parte, trascendió que el exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega, fue asegurado en un consulado estadounidense en Europa —presuntamente en Italia o Irlanda— y posteriormente trasladado a Nueva York, donde ambos enfrentarán cargos graves relacionados con una supuesta red de protección y nexos con el Cártel de Sinaloa.
Ante el revuelo mediático, Sheinbaum Pardo rechazó de manera enérgica los señalamientos de la oposición y de diversos analistas que buscan catalogar a su administración como un “narcogobierno” o vincular al partido oficialista con grupos delictivos. La presidenta atribuyó estas versiones a “las plumas del viejo régimen” que, a su juicio, construyen narrativas mentirosas para desgastar a su movimiento, y aprovechó el espacio para traer a la memoria el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad pública en el sexenio calderonista que ya cumple condena en Estados Unidos por colusión con el crimen organizado.

Finalmente, la primera mandataria abordó los comentarios públicos del presidente Donald Trump respecto a la infiltración del narcotráfico en la política mexicana. Sheinbaum aclaró que, aunque el mandatario estadounidense suele hacer esas afirmaciones en el debate público, jamás se lo ha planteado de manera directa en sus conversaciones telefónicas, ante lo cual ella siempre ha sostenido que tales vínculos no son reales. La mandataria reiteró que la agenda de seguridad con el país vecino debe fundamentarse en el respeto absoluto a la soberanía nacional y centrarse en las verdaderas causas del problema: atender la crisis de consumo y la prevención en Estados Unidos, frenar el tráfico ilegal de armas hacia México y desmantelar los esquemas de lavado de dinero.













