Un joven con antecedentes psiquiátricos agredió al equipo de producción en el barrio Laches; el incidente terminó con la muerte del agresor a manos del personal en defensa propia.
La realidad superó cualquier guion de ficción de la forma más dolorosa posible este fin de semana en Bogotá. Mientras el equipo de la producción ‘Sin senos sí hay paraíso’ adelantaba jornadas de grabación en el barrio Laches, un estallido de violencia inesperado terminó con la vida de dos trabajadores y dejó a uno más luchando por su salud.
El ataque fue perpetrado por un hombre de 24 años, quien, según los reportes, padecía graves problemas mentales y había estado internado en clínicas psiquiátricas en diversas ocasiones. Vestido de negro y armado con un cuchillo, el sujeto arremetió inicialmente contra Nicolás Perdomo, integrante de la producción que se encontraba descansando junto a una reja, causándole una herida fatal en el cuello.

Un caos que cobró una segunda víctima
Ante los gritos de auxilio, otros compañeros intentaron intervenir para detener al agresor. Sin embargo, el hombre, fuera de control, atacó a quienes se acercaron. En medio del forcejeo, le quitó la vida a Henry Benavides, quien se desempeñaba como conductor de uno de los camiones de la producción, e hirió de gravedad a un tercer trabajador.
La situación alcanzó un punto crítico cuando, en un intento por frenar la masacre, los mismos miembros del equipo de rodaje neutralizaron al atacante, quien falleció en el lugar.

Legítima defensa y luto en el gremio
Tras los hechos, varias personas de la producción fueron capturadas preventivamente por las autoridades. No obstante, fueron dejadas en libertad horas después, luego de que su defensa técnica demostrara que actuaron bajo la figura de legítima defensa ante el peligro inminente que representaba el agresor armado.
Hoy, el ambiente en los sets de grabación es de absoluto silencio y tristeza. Actores, técnicos y productores han expresado su profundo dolor por la partida de Nicolás y Henry, dos trabajadores que salieron de casa para cumplir con su oficio y se encontraron con una tragedia que enluta a la industria audiovisual colombiana.














