Juan Alberto se dirigía a trabajar cuando la grava suelta le jugó una mala pasada; por fortuna, solo sufrió raspones.
Lo que parecía ser un inicio de jornada ordinario para Juan Alberto Robledo Díaz, de 23 años, terminó en un susto y unos cuantos parches de gasa. La mañana de este jueves, mientras el joven recorría las calles del sector El Pueblo en Monclova rumbo a su empleo en un restaurante, un obstáculo invisible en el pavimento lo mandó directo al suelo.
El accidente ocurrió minutos antes de las 10:00 horas en la intersección de las calles Cuauhtémoc y Río Lerma. Según relató el propio Juan Alberto, la presencia de grava suelta y una piedra en el cruce provocaron que su motocicleta perdiera adherencia, haciéndolo derrapar de forma inevitable.


El saldo: Solo el susto y heridas leves
Vecinos de la zona, al percatarse del estruendo y la caída, solicitaron de inmediato el apoyo de los cuerpos de auxilio.


- Atención inmediata: Paramédicos de la Cruz Roja llegaron al sitio para valorar al joven, quien presentaba raspones y golpes en el brazo y la pierna derecha.
- Decisión familiar: Aunque los socorristas recomendaron llevarlo a una clínica para una revisión más profunda, Juan Alberto prefirió quedarse en el lugar y retirarse por su cuenta en compañía de su madre.
- Sin multas: Al tratarse de una caída solitaria donde no se dañó propiedad ajena ni hubo terceros involucrados, los oficiales de Control de Accidentes permitieron que el joven se llevara su unidad sin aplicar sanciones.
Este percance es un recordatorio de los peligros que enfrentan diariamente los motociclistas en la ciudad, donde un poco de arena o escombro en las esquinas puede convertir un trayecto corto en una situación de riesgo. Por hoy, Juan Alberto pudo regresar a casa a recuperarse, dejando el incidente en una anécdota de oficina.














