Inicio / Nacional / El último adiós a Vicente: “Perdóname por no haberte protegido a tiempo”

El último adiós a Vicente: “Perdóname por no haberte protegido a tiempo”

Tras el sepelio del menor en Mexicali, su padre exige justicia y lamenta el fallo del sistema legal.


La tarde en el Panteón Jardín de la Esperanza se tiñó de un gris que no venía del cielo, sino del alma de los asistentes. Entre flores blancas y el silencio pesado de Mexicali, la familia de Vicente, el pequeño de apenas tres años que murió tras ser olvidado en un vehículo bajo el sol extremo, le dio el último adiós. Pero tras la despedida, llegó el grito de justicia de un padre roto.

Juan Carlos Meza, padre del menor, rompió el silencio con un mensaje que caló hondo en la comunidad. Sus palabras no solo fueron de despedida, sino de una impotencia que quema: el arrepentimiento de no haber logrado ganar la custodia legal antes de que la tragedia ocurriera. Juan Carlos reveló que existía un proceso jurídico en curso con el que buscaba que Vicente viviera bajo su protección permanente, una batalla que el tiempo y el descuido fatal le arrebataron.

“Perdóname por no haber llegado a tiempo, por no haber ganado esa lucha para tenerte conmigo”, expresó en un mensaje que refleja el dolor de un sistema que, a veces, llega demasiado tarde.

El proceso contra el descuido

Mientras el duelo apenas comienza para la familia, en los tribunales la situación de Roxana “N”, madre del niño, se complica. Actualmente se encuentra en prisión preventiva, enfrentando un proceso por el delito de homicidio por comisión impropia con dolo eventual. La fiscalía sostiene que la omisión de cuidado, al dejar al niño bajo las temperaturas asfixiantes de la región, no puede verse simplemente como un accidente, sino como una falta gravísima a la responsabilidad de protección.

Juan Carlos Meza ha pedido a las autoridades que no flaqueen y que se aplique la ley con todo su rigor. Para él, ver la actitud de su expareja en las audiencias ha sido un golpe extra en este proceso. El llamado es uno solo: que el nombre de Vicente no se olvide y que su tragedia sirva de advertencia para que las leyes de custodia y protección infantil actúen con la urgencia que la vida de un niño merece.

Etiqueta: