La petrolera estadounidense ampliará sus operaciones durante los próximos cinco años y busca llevar su producción en Venezuela hasta unos 600 mil barriles diarios, en medio de los nuevos planes de Donald Trump para aprovechar las reservas petroleras del país.
Chevron anunció una inversión superior a 7 mil millones de dólares en Venezuela durante los próximos cinco años, con la intención de más que duplicar su producción petrolera. El anuncio ocurre pocos días después de que Donald Trump revelara nuevos planes para impulsar el desarrollo de las reservas energéticas venezolanas.
La petrolera estadounidense informó que alcanzó nuevos acuerdos con Venezuela para mejorar las condiciones fiscales, comerciales y legales de sus empresas conjuntas. Según la compañía, estas modificaciones permitirán impulsar inversiones, desarrollar nuevos proyectos y aumentar de manera importante la producción de crudo en los próximos años.
El objetivo es elevar la producción conjunta de las operaciones de Chevron hasta aproximadamente 600 mil barriles diarios, frente a los niveles registrados durante 2026. Con esta estrategia, la empresa busca aprovechar el potencial petrolero venezolano y fortalecer su presencia en uno de los territorios con mayores reservas de crudo del mundo.
Como parte de los acuerdos, Chevron recibió nuevas áreas para desarrollar proyectos en la Faja del Orinoco, una de las principales regiones petroleras de Venezuela. La compañía ya tiene presencia en esta zona mediante empresas conjuntas dedicadas principalmente a la extracción y procesamiento de crudo extrapesado.
Uno de los acuerdos más importantes involucra a Petroindependencia, empresa conjunta en la que una filial de Chevron posee una participación de 49 por ciento. La compañía recibió derechos para desarrollar las áreas Carabobo-1 y Carabobo-2-South-A, ubicadas en la Faja del Orinoco y cercanas a sus actuales operaciones.
Estas nuevas áreas permitirán ampliar la actividad de Petroindependencia y aumentar la extracción de crudo extrapesado. La medida se suma a un acuerdo alcanzado en abril, cuando Chevron incrementó hasta 49 por ciento su participación en Petroindependencia y obtuvo derechos para desarrollar el área Ayacucho 8.
La expansión ocurre mientras la administración de Donald Trump impulsa una estrategia para aumentar la producción petrolera venezolana. El presidente estadounidense anunció recientemente un acuerdo relacionado con el desarrollo de las reservas del país, dentro de un plan que contempla una mayor participación estadounidense en los beneficios generados por el petróleo.
Chevron considera que las nuevas condiciones permitirán convertir a Venezuela nuevamente en un destino atractivo para las inversiones energéticas. La empresa destacó el potencial de sus recursos petroleros y aseguró que las nuevas áreas pueden generar crecimiento de producción a costos competitivos durante los próximos años.
La compañía también reportó que sus tres empresas conjuntas en Venezuela aumentaron su producción 15 por ciento en lo que va del año. Para Chevron, este crecimiento representa una señal positiva y refuerza su decisión de destinar miles de millones de dólares a ampliar sus operaciones en el país sudamericano.
El presidente y director ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, reconoció además el respaldo de la administración estadounidense, particularmente del Departamento de Energía y del secretario de Energía, Chris Wright. La compañía atribuyó parte de las nuevas oportunidades de inversión a las condiciones que Washington ha ayudado a establecer.
Chevron mantiene una larga relación con Venezuela, donde está presente desde 1923. Actualmente participa en proyectos de crudo extrapesado en la Faja del Orinoco mediante Petroindependencia y Petropiar, además de operar Petroboscan, dedicada a la producción petrolera en el estado de Zulia.
Con esta nueva inversión, Chevron busca posicionarse para las próximas décadas en Venezuela y aprovechar el potencial de sus reservas petroleras. La meta de alcanzar unos 600 mil barriles diarios marcaría un crecimiento significativo para la compañía, mientras Estados Unidos busca aumentar su influencia sobre el sector energético venezolano.













