La estrategia para mantener la gasolina regular y el diésel por debajo de ciertos niveles estaría generando pérdidas mensuales para la petrolera estatal, de acuerdo con un análisis de PETROIntelligence.
La estrategia del Gobierno federal para contener los precios de la gasolina regular y el diésel está teniendo un costo para Pemex. De acuerdo con un estudio de PETROIntelligence, la empresa estaría absorbiendo alrededor de mil 756.9 millones de pesos cada mes para mantener los precios de mayoreo.
El análisis señala que el llamado Pacto Voluntario con los gasolineros llevó a Pemex a reducir y homologar los precios que ofrece en sus terminales. Esto significa que la empresa mantiene precios similares en distintas regiones, sin considerar completamente las diferencias en los costos de transporte y distribución.

La estrategia busca mantener la gasolina regular por debajo de los 24 pesos por litro y el diésel en un máximo de 27 pesos. Para conseguirlo, Pemex mantiene actualmente precios de mayoreo de alrededor de 21.68 pesos por litro para gasolina y 25.24 pesos para diésel.
PETROIntelligence considera que esta homologación cambia la forma en que normalmente se calcula el precio de los combustibles. Tradicionalmente, mientras más alejada está una terminal, mayores son los costos logísticos. Sin embargo, con el esquema actual, esas diferencias no se reflejan completamente en el precio que paga el distribuidor.
El problema aparece en un momento en que los precios internacionales de los combustibles han vuelto a subir debido a las tensiones y conflictos registrados en Medio Oriente. Esto aumenta la presión sobre Pemex, que debe mantener precios internos mientras enfrenta mayores costos en el mercado internacional.
La estrategia actual es diferente a la utilizada durante la crisis energética de 2022. En aquella ocasión, el Gobierno utilizó principalmente estímulos fiscales para reducir el impacto de los precios internacionales. Ahora, además de los estímulos al IEPS, los precios de mayoreo de Pemex tienen un papel importante.
De acuerdo con el análisis, durante 2026 los estímulos fiscales han sido menores que los aplicados cuatro años atrás. Para la gasolina regular, el apoyo acumulado fue de 3.43 pesos por litro, frente a los 12.51 pesos registrados durante 2022.
En el caso del diésel, el estímulo acumulado durante 2026 llegó a 6.68 pesos por litro, mientras que en 2022 alcanzó 13.76 pesos. Esto significa que actualmente una mayor parte del esfuerzo para contener los precios estaría recayendo directamente sobre los precios de venta de Pemex.
PETROIntelligence advierte que mantener esta política puede generar distorsiones en el mercado, debido a que los precios de Pemex no reflejan completamente los costos logísticos. También señala que esta situación puede complicar la competencia para empresas privadas que importan y comercializan combustibles en México.
La consultoría plantea que una alternativa sería permitir una mayor libertad en los precios de mayoreo de Pemex y utilizar estímulos al IEPS cuando sea necesario. Según su análisis, esta combinación podría reducir presiones sobre la petrolera y contribuir a enfrentar problemas como el comercio ilícito de combustibles.













