Las bolsas de Nueva York registraron importantes ganancias, mientras que el dólar perdió terreno. Inversionistas anticipan que el Congreso dividido limitará algunas decisiones económicas de Donald Trump.
Los mercados financieros reaccionaron positivamente al triunfo del Partido Demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos, donde consiguió el control de la Cámara de Representantes y el Senado. La expectativa de un mayor contrapeso político al presidente Donald Trump generó confianza entre los inversionistas.
En Wall Street, los principales indicadores cerraron con ganancias. El Dow Jones avanzó 3.03 por ciento, mientras que el S&P 500 subió 1.58 por ciento y el Nasdaq registró un incremento de 1.44 por ciento.
Especialistas consideran que el resultado electoral podría limitar algunas decisiones económicas de Trump, particularmente en materia de estímulos fiscales, gasto público y política comercial. Sin embargo, advierten que las próximas negociaciones presupuestales y los posibles enfrentamientos entre el Congreso y la Casa Blanca podrían generar nuevos episodios de incertidumbre.
Uno de los movimientos más importantes se registró en el mercado petrolero. La expectativa de que los demócratas puedan frenar o limitar una mayor intervención militar estadounidense contra Irán provocó fuertes caídas en los precios internacionales del crudo.
La mezcla mexicana bajó 9.52 por ciento y se ubicó en 81.69 dólares por barril. El Brent retrocedió 8.55 por ciento, hasta los 94.74 dólares, mientras que el West Texas Intermediate cayó 8.23 por ciento, para cotizarse en 88.18 dólares.
El peso mexicano también salió beneficiado. De acuerdo con cifras del Banco de México, el dólar se ubicó en 18.5669 pesos, lo que representó una apreciación de 1.44 por ciento para la moneda nacional, equivalente a 27.16 centavos.
Analistas señalan que la expectativa de un gobierno dividido en Estados Unidos reduce la posibilidad de que Trump impulse unilateralmente cambios fiscales o comerciales de gran alcance. No obstante, advierten que los mercados seguirán atentos a las decisiones sobre tasas de interés, energía, aranceles y gasto público.












