Washington asegura haber destruido gran parte del programa nuclear iraní mientras aumentan los ataques en Medio Oriente y la tensión en el estrecho de Ormuz
La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel continúa elevando la tensión internacional y ya tiene efectos fuera del ámbito militar. El gobierno iraní anunció que su selección de fútbol no participará en el Mundial 2026, decisión que ocurre mientras se intensifican los ataques y la confrontación política en Medio Oriente.
El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, aseguró que los ataques recientes destruyeron casi toda la capacidad de enriquecimiento y conversión nuclear de Irán. Según explicó, antes de la ofensiva el país contaba con suficiente material enriquecido que, en teoría, habría permitido fabricar hasta once armas nucleares.
Witkoff indicó que Irán poseía alrededor de 460 kilogramos de material enriquecido al 60 por ciento antes de que comenzaran los bombardeos el pasado 28 de febrero. Señaló que no existe razón para alcanzar ese nivel de enriquecimiento si no se busca desarrollar un arma nuclear.
Mientras tanto, la tensión también se refleja en el mar. Dos buques fueron alcanzados por proyectiles en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. En uno de ellos fue necesario evacuar a la tripulación mientras autoridades investigan el origen del ataque.
El funcionario estadounidense reconoció que aún no está claro cómo terminará el conflicto, pero reiteró que el presidente Donald Trump mantiene una postura firme. Aseguró que Estados Unidos fijó una línea clara: impedir que Irán obtenga un arma nuclear, incluso si el conflicto continúa.













