Trabajadores se preparan con recursos propios ante la incertidumbre de la subasta del 25 de septiembre y cuestionan la falta de apoyo real de actores políticos y sindicales.
Julián Torres, presidente de la mesa directiva del grupo de autodefensa laboral, señaló que existe esperanza, pero no seguridad, de que Altos Hornos de México (AHMSA) logre concretar su venta el próximo 25 de septiembre. Explicó que los acreedores conservan el poder de frenar el proceso, tal como ocurrió el pasado 27 de febrero, lo que mantiene un escenario de alta incertidumbre para la base trabajadora.
Ante este panorama, el grupo ratificó que no se quedará de brazos cruzados si la transacción fracasa, por lo que organizan actividades económicas independientes. Entre los acuerdos recientes destaca la realización de una rifa para recabar fondos destinados a sostener las movilizaciones y las acciones de resistencia que planean emprender.
Las medidas de presión en campo se mantendrán firmes para proteger los bienes de la planta. Torres confirmó que continuarán impidiendo la salida de maquinaria, como montacargas, y se mantendrán alertas ante la posible intervención de los cuerpos públicos de seguridad durante sus protestas en las instalaciones.
Respecto a la postura de actores políticos y líderes sindicales que recientemente han mostrado interés en destrabar el conflicto, el representante laboral fue crítico. Señaló que hay declaraciones públicas de apoyo, pero reprochó que ninguno se haya presentado directamente con los obreros para ofrecer acciones concretas o ayuda real.
Finalmente, reconoció que las autoridades estatales muestran preocupación ante el impacto social que generaría un conflicto prolongado, como el bloqueo de carreteras o puentes internacionales. Aseguró que existe presión gubernamental para destrabar el proceso, mientras los obreros reafirman su postura de mantenerse organizados y vigilantes ante el futuro de la empresa.












