Productores de la región enfrentan pérdidas económicas y restricciones de exportación ante el avance de la plaga.
La presencia del gusano barrenador en el municipio de Castaños ha encendido las alarmas entre los productores de la región. Esta situación, que se ha prolongado desde hace años, representa un problema grave para el sector ganadero, ya que ha provocado el cierre de la frontera norte para la exportación de ganado.
Los ganaderos locales se encuentran en una situación crítica al no poder comercializar sus animales en el mercado exterior, lo que les impide obtener mejores precios. Debido a la expansión de esta plaga hacia el norte del país, los productores temen que la crisis se prolongue, afectando su estabilidad financiera.
El impacto económico es considerable, ya que los ganaderos están dejando de percibir ingresos importantes, estimando una pérdida considerable en el valor real de su producto frente al mercado internacional. Esta situación no solo afecta a los empresarios, sino que impacta la economía regional y la captación de divisas.

Ante este escenario, se hace un llamado urgente al gobierno federal para que implemente medidas efectivas, específicamente la pronta puesta en marcha de una planta de producción de mosca estéril. Los especialistas señalan que este es el único método eficaz para combatir la plaga, como se demostró hace décadas.
Finalmente, la afectación en la zona es masiva, involucrando a cientos de pequeños propietarios y ejidatarios en municipios como Castaños y Monclova. Aunque los productores están reforzando sus propias medidas preventivas y sanitarias, coinciden en que la solución definitiva depende de una acción coordinada y urgente entre las autoridades estatales y federales.













