La Comisión Federal de Electricidad obtuvo 20 mil millones de pesos mediante una emisión de Certificados Bursátiles. La mitad irá a proyectos de infraestructura eléctrica y el resto servirá para refinanciar compromisos de corto plazo.
La Comisión Federal de Electricidad consiguió financiamiento por 20 mil millones de pesos mediante la colocación de Certificados Bursátiles en el mercado mexicano. De acuerdo con la empresa, se trata de la emisión de mayor monto colocado y demandado en su historia dentro del mercado local.
Los recursos tendrán dos destinos principales. La mitad, es decir, 10 mil millones de pesos, será utilizada para financiar o refinanciar proyectos de inversión de largo plazo. El resto se destinará a cubrir compromisos financieros de corto plazo que tendrán vencimientos durante el último trimestre de 2026.
Entre los proyectos que podrán recibir recursos se encuentran centrales fotovoltaicas, hidroeléctricas y plantas de ciclo combinado. La CFE busca utilizar este financiamiento para ampliar y fortalecer su infraestructura, ante el crecimiento de la demanda eléctrica en hogares, comercios e industrias de distintas regiones del país.
La segunda parte de los recursos permitirá refinanciar Certificados Bursátiles y créditos de corto plazo próximos a vencer. La empresa destacó que esta operación no representa deuda adicional por ese monto, sino una estrategia para reorganizar compromisos financieros y mejorar el manejo de sus vencimientos.
CFE apuesta por deuda a largo plazo
La emisión se dividió en tres instrumentos financieros con diferentes plazos y condiciones. El primero, identificado como CFE 26X, permitió obtener 5 mil millones de pesos a tres años, con una tasa vinculada a la TIIE de Fondeo más 48 puntos base y una etiqueta sustentable.
El segundo tramo, denominado CFE 26-2X, alcanzó 5 mil 550 millones de pesos y tendrá un plazo de 10 años. Este instrumento ofrece una tasa de 10.36 por ciento y también cuenta con una etiqueta sustentable, de acuerdo con la información proporcionada por la empresa eléctrica.
El tercer instrumento, CFE 26U, fue el de mayor monto, con 9 mil 450 millones de pesos. Su plazo será de 40 años, contará con pagos lineales de capital y tendrá una tasa real de 6.07 por ciento, convirtiéndose en una de las piezas centrales de la estrategia financiera.
La CFE considera que el plazo de 40 años permitirá hacer coincidir los pagos de la deuda con la vida útil de parte de la infraestructura que se financie. Además, esta estructura ayudará a distribuir los vencimientos y reducir riesgos relacionados con la concentración de obligaciones financieras en determinados periodos.
Inversionistas mostraron fuerte interés
La colocación despertó un interés considerable entre los inversionistas. La demanda alcanzó 43 mil 974 millones de pesos, más del doble del monto finalmente colocado, equivalente a 2.2 veces la cantidad ofrecida por la Comisión Federal de Electricidad.
En la operación participaron Afores, bancos, aseguradoras, fondos de inversión, organismos públicos federales y banca de desarrollo. La participación de estos sectores permitió ampliar la base de inversionistas interesados en los instrumentos emitidos por la empresa estatal.
Los certificados recibieron la máxima calificación crediticia en escala nacional, AAA, otorgada por Fitch Ratings, Moody’s Local México y S&P Global Ratings. Como bancos colocadores participaron Banorte, BBVA, Santander y Scotiabank, instituciones encargadas de acompañar la operación en el mercado financiero.
¿Qué busca la CFE con estos recursos?
Con los 10 mil millones de pesos destinados a inversión, la CFE pretende fortalecer su capacidad para generar y suministrar electricidad durante los próximos años. Las nuevas obras contempladas incluyen diferentes tecnologías de generación, entre ellas fuentes renovables y centrales que permitan responder a las necesidades del sistema eléctrico.
La estrategia ocurre mientras México enfrenta una demanda energética creciente, impulsada por el consumo doméstico, la actividad industrial y la llegada de nuevas inversiones. Para la CFE, mantener suficiente capacidad de generación e infraestructura resulta fundamental para garantizar el suministro eléctrico en las próximas décadas.
La colocación de los 20 mil millones de pesos representa así una combinación de inversión y reorganización financiera. Mientras una parte del dinero ayudará a impulsar proyectos eléctricos de largo plazo, la otra permitirá enfrentar vencimientos próximos sin incrementar en la misma proporción las obligaciones financieras de corto plazo.













