Hace 26 años, Vicente Fox convirtió sus ataques contra el PRI en una de las marcas de su campaña presidencial; hoy, el expresidente se reúne con su dirigente nacional para impulsar un frente opositor rumbo a las elecciones de 2027.
Hace poco más de dos décadas, Vicente Fox construyó buena parte de su campaña presidencial sobre un discurso frontal contra el PRI. El entonces candidato panista buscaba convencer a los mexicanos de que era momento de terminar con décadas de gobiernos priistas y abrir una nueva etapa política para el país.
Durante aquellos años, Fox no escatimó calificativos contra sus adversarios. En uno de los debates presidenciales de 2000, aseguró que a los priistas nunca se les quitarían “lo mañoso” y la corrupción. La frase quedó registrada como uno de los momentos más recordados de aquella contienda electoral.
El panista también utilizó expresiones como “víboras prietas, alimañas y tepocatas” para referirse a los integrantes del partido tricolor. En otro debate presidencial fue todavía más directo y vinculó al PRI con la corrupción, una estrategia que buscaba reforzar su imagen como candidato del cambio.

La confrontación continuó después de la elección. Ya como presidente de México, Fox volvió a cuestionar al PRI cuando se acercaban los comicios intermedios de 2003. En aquella ocasión sostuvo que votar nuevamente por el partido representaría un retroceso para el país y llamó a mantener el rumbo que había iniciado su gobierno.
Pero el escenario político mexicano cambió con los años y también lo hizo la relación de Fox con el priismo. El expresidente pasó de encabezar una campaña contra el partido a convertirse en uno de los personajes que respaldan la construcción de acuerdos entre fuerzas opositoras.
Ese cambio volvió a quedar expuesto el 4 de septiembre, cuando Fox acudió a la sede nacional del PRI para reunirse con Alejandro Moreno y otros integrantes del partido. La fotografía del encuentro llamó especialmente la atención por el pasado político del exmandatario y sus antiguas críticas contra el priismo.
La reunión ocurre mientras los partidos de oposición analizan posibles alianzas para las elecciones de 2027. El objetivo es construir un bloque capaz de competir contra Morena, aunque todavía existen diferencias entre las distintas fuerzas políticas sobre la manera en que debería concretarse esa estrategia electoral.
Alejandro Moreno ha llamado públicamente a los partidos opositores a cerrar filas, pero la propuesta no ha encontrado respaldo generalizado. Movimiento Ciudadano, por ejemplo, rechazó sumarse a la convocatoria del dirigente priista, dejando claro que una eventual alianza opositora todavía enfrenta obstáculos importantes.
Desde Morena, la respuesta a la fotografía entre Fox y Moreno no tardó en llegar. La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el encuentro y lo presentó como una intención de regresar al pasado, particularmente a periodos que, desde su perspectiva, estuvieron marcados por corrupción y privilegios.
Sheinbaum aprovechó un mitin en Colima para recordar gobiernos priistas anteriores y cuestionar decisiones económicas tomadas durante esas administraciones. La mandataria sostuvo que el PRI y el PAN forman parte de una etapa política que su movimiento busca dejar atrás, utilizando nuevamente el concepto de “PRIAN” para referirse a ambos partidos.
La imagen de Fox sentado junto a dirigentes priistas representa, en ese sentido, uno de los contrastes más llamativos de su trayectoria política. El hombre que alguna vez prometió terminar con el dominio del PRI ahora participa en conversaciones destinadas a reunir a distintas fuerzas para enfrentar electoralmente a Morena.
El cambio no solo refleja la transformación de Fox, sino también la manera en que las alianzas políticas han modificado sus posiciones con el paso del tiempo. Lo que hace 26 años parecía una confrontación irreconciliable hoy puede convertirse en una estrategia común para intentar recuperar espacios de poder en 2027.













