Autoridades estatales y militares refuerzan operativos para desmantelar puntos de monitoreo delictivo
En una reunión de seguridad celebrada en el 105 Batallón de Infantería, el delegado de la Fiscalía, Everardo Lazo Chapa, confirmó el hallazgo de dispositivos de vigilancia ilegales. Estas cámaras, denominadas “parásito”, son instaladas por grupos delictivos para monitorear los movimientos de las patrullas y proteger los puntos de venta de droga.
Los dispositivos se localizaron principalmente en fachadas de domicilios, postes y zonas estratégicas de Monclova, Frontera y Castaños. Según el reporte oficial, se han retirado al menos 12 de estas unidades. El objetivo de las bandas es anticipar la llegada de las corporaciones de seguridad y resguardar las áreas donde cometen actos ilícitos de forma recurrente.
Para frenar estas actividades, la Fiscalía ha intensificado los cateos en la región Centro-Desierto, sumando 39 operativos en lo que va del año. Esta cifra casi iguala los 43 realizados durante todo el 2024. Las autoridades indicaron que el incremento en las intervenciones busca desarticular la logística de los grupos que operan en los barrios locales.
Como resultado de estas acciones, se han decomisado más de 22 kilogramos de sustancias como cristal, marihuana y cocaína. Además, se reportó la detención de 55 personas, de las cuales la mayoría ya enfrenta un proceso judicial. Junto con la droga, los agentes han asegurado armas de fuego y cartuchos hábiles en diversos domicilios intervenidos.
El fiscal general Federico Fernández instruyó mantener la vigilancia permanente para reducir el narcomenudeo y los robos. En estas tareas participan coordinadamente el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y las policías municipales. Las autoridades señalaron que el desmantelamiento de la red de cámaras es un paso clave para recuperar el control de las zonas conflictivas.













