El menor de la dinastía Chávez fue capturado por la policía estatal tras un sorpresivo operativo en la carretera a Navolato.
La tranquilidad matutina de Culiacán se rompió abruptamente este miércoles. Elementos de la Policía Estatal Preventiva interceptaron y capturaron a Omar Chávez Carrasco, el hijo menor del gran campeón mexicano. El sorpresivo operativo cortó el avance del pugilista sobre la conocida carretera que conecta directamente con el municipio de Navolato.
El reloj marcaba las ocho con cincuenta y tres minutos cuando las patrullas rodearon el vehículo del boxeador. La movilización policiaca ocurrió justamente frente al Complejo de Seguridad Pública del Estado, en la sindicatura de Aguaruto. El hermetismo oficial comenzó de inmediato a generar un fuerte impacto mediático nacional.
Tras la detención en plena vía pública, las fuerzas del orden procedieron con el protocolo de traslado inmediato. El sinaloense ingresó directo tras las rejas del Centro Penitenciario de Aguaruto bajo un estricto resguardo operativo. Los testigos en la zona reportaron una ejecución limpia por parte de las autoridades locales.
Hasta el momento, la Fiscalía estatal mantiene bajo llave los motivos reales que provocaron esta fuerte captura. Versiones preliminares sugieren que todo obedece a una orden de presentación obligatoria emitida por un juez penal. No se ha confirmado todavía si existe un delito grave flagrante detrás de este caso.
Esta nueva tormenta legal vuelve a sacudir los cimientos más profundos de la famosa dinastía del boxeo azteca. Apenas el año pasado, la familia enfrentó el duro golpe del proceso penal contra su hermano mayor. Hoy, el apellido Chávez se coloca nuevamente en el ojo del huracán policiaco y ciudadano.












