Gabriela Jiménez señaló que los contenidos políticos creados o modificados con inteligencia artificial deberían identificarse claramente, mientras el INE analiza mecanismos para enfrentar la desinformación y la propaganda digital.
La inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar importante en la discusión electoral rumbo a 2027. Gabriela Jiménez, vicecoordinadora de Morena en la Cámara de Diputados, planteó que estas herramientas deben utilizarse con reglas claras, transparencia y responsabilidad para evitar confusiones entre contenidos reales y materiales generados digitalmente.
La legisladora respaldó el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum para avanzar en una regulación de la inteligencia artificial, una vez aprobada la reforma constitucional correspondiente. Explicó que en San Lázaro ya existen propuestas de reforma constitucional y proyectos de legislación secundaria relacionados con el uso responsable de estas tecnologías.
Uno de los puntos señalados es la necesidad de establecer criterios junto con el Instituto Nacional Electoral. La propuesta contempla que los contenidos políticos creados o modificados mediante inteligencia artificial puedan contar con una identificación visible, especialmente cuando se alteren voces, imágenes o declaraciones de las candidaturas.
La discusión llega cuando el proceso electoral federal 2026-2027 ya comenzó. El INE ha señalado que la inteligencia artificial puede facilitar la creación y difusión de contenidos falsos, por lo que trabaja en mecanismos de transparencia, verificación y monitoreo de propaganda digital durante el proceso electoral.
Jiménez advirtió que estas herramientas no deberían utilizarse para generar desinformación, campañas de odio, ataques personales o contenidos destinados a manipular a los ciudadanos. Su planteamiento busca establecer responsabilidades sobre el uso de materiales digitales que puedan presentarse como declaraciones o hechos que nunca ocurrieron.
El INE también ha comenzado a incorporar reglas relacionadas con el uso de inteligencia artificial. En septiembre modificó lineamientos de propaganda para proteger a niñas, niños y adolescentes frente al uso indebido de estas herramientas y de los llamados deepfakes durante actividades político-electorales.
De acuerdo con la diputada, el reto para 2027 será encontrar reglas que permitan aprovechar la tecnología sin perder de vista la transparencia. El debate incluirá el contenido de los mensajes, la identificación de materiales generados artificialmente y la responsabilidad de quienes produzcan y difundan este tipo de propaganda.
Con las elecciones de 2027 en el horizonte, la inteligencia artificial se suma así a los temas que autoridades electorales y legisladores deberán revisar. La discusión todavía está en proceso y deberá definir hasta dónde llegará la regulación, qué contenidos deberán identificarse y qué responsabilidades existirán ante posibles usos indebidos.













