México buscará mantener las ventajas del T-MEC mientras continúan las negociaciones con Estados Unidos
Las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos siguen avanzando en medio de nuevos retos. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que durante agosto podría conocerse una resolución de Washington que abriría la puerta a nuevos aranceles relacionados con la sobrecapacidad de producción en algunos sectores mexicanos.
El funcionario explicó que la posible medida forma parte de una investigación comercial basada en la sección 301 de la legislación estadounidense. Señaló que cada etapa de las conversaciones representa un desafío, ya que ambos gobiernos mantienen discusiones constantes sobre distintos temas que afectan el intercambio comercial entre los dos países.

Ebrard indicó que esta investigación se suma a otra relacionada con trabajo forzoso. Aclaró que el análisis no busca determinar si esa práctica ocurre en México, sino revisar la posible importación de mercancías provenientes de países donde sí existen problemas de explotación laboral.
Pese a este panorama, destacó que México conserva una posición favorable dentro del T-MEC. Explicó que alrededor del 85 por ciento de las exportaciones nacionales ingresan al mercado estadounidense sin pagar aranceles al cumplir con las reglas de origen establecidas en el tratado comercial.
El Gobierno mexicano también buscará reducir los aranceles que actualmente afectan a los sectores automotriz, del acero y del aluminio. Además, pretende eliminar las medidas aplicadas bajo la sección 232, mientras continúan las conversaciones bilaterales previstas para septiembre.
El secretario comentó que Estados Unidos busca revisar las reglas de origen e incorporar nuevos temas relacionados con la seguridad económica. Debido al alcance de estas propuestas, estimó que una revisión completa del tratado podría extenderse hasta 2027 antes de alcanzar acuerdos definitivos.
Finalmente, Ebrard aseguró que el comercio exterior mexicano mantiene un buen desempeño. Señaló que las exportaciones crecieron por encima del 24 por ciento y generaron un superávit comercial superior a los 9 mil 800 millones de dólares, el más alto registrado por México desde 1991.













