Mientras miles festejan en las ciudades sede, en algunos estados las familias prefieren ver los partidos desde casa por razones de seguridad
La emoción del Mundial 2026 ha llenado plazas, estadios y espacios públicos en gran parte del país. Sin embargo, en algunas regiones donde la violencia sigue siendo un problema diario, la celebración se vive de manera distinta y con mucha más prudencia.

En estados como Michoacán, Sinaloa, Veracruz y Tamaulipas, muchas familias han optado por seguir los partidos desde sus hogares. El temor a los enfrentamientos entre grupos criminales y los hechos de violencia registrados en los últimos meses ha cambiado la forma en que algunos aficionados disfrutan del torneo.
Habitantes de estas zonas señalan que en años anteriores era común reunirse en plazas o negocios para ver los encuentros de la Selección Mexicana. Hoy, en varios municipios, las reuniones son más pequeñas y la mayoría prefiere permanecer en lugares seguros.
En Culiacán, una de las ciudades más afectadas por la disputa entre grupos delictivos, comerciantes y restauranteros esperaban que el Mundial ayudara a reactivar la economía local. Sin embargo, muchos clientes continúan evitando salir por las noches y regresan rápidamente a sus hogares después de los partidos.

Una situación similar se vive en Poza Rica, Veracruz, donde algunos vecinos aseguran que los festejos en las calles han disminuido considerablemente. Aunque existe entusiasmo por los triunfos de México, el miedo ha cambiado las costumbres y la forma de convivir durante los encuentros mundialistas.
Mientras tanto, en las ciudades sede como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, miles de aficionados han llenado zonas de convivencia, plazas y estadios para disfrutar del ambiente futbolero. Las imágenes de celebración han recorrido el mundo durante las primeras jornadas del torneo.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado el ambiente de alegría que se vive en el país gracias al Mundial. Además, las autoridades federales mantienen operativos especiales de seguridad para garantizar el desarrollo de los eventos relacionados con la competencia internacional.
A pesar de las diferencias entre regiones, el futbol sigue siendo un punto de encuentro para millones de mexicanos. En muchos hogares, el Mundial representa una oportunidad para convivir en familia y dejar por unas horas las preocupaciones cotidianas, aunque la realidad de cada comunidad sea distinta.













