Compañeros de Héctor Reyna Hinojos exigen a la jueza federal agilizar la resolución del caso para frenar el sufrimiento de las familias afectadas por la quiebra de la acerera.
El gremio obrero de Altos Hornos de México se encuentra nuevamente de luto tras confirmarse el fallecimiento de Héctor Reyna Hinojos, un trabajador que se desempeñaba en el departamento de grúas. Su partida representa una pérdida irreparable para sus seres queridos y sus compañeros de trabajo, quienes lo recuerdan como un hombre dedicado a su labor diaria dentro de la planta acerera local.
Con este trágicos deceso, los trabajadores señalan que la cifra oficial alcanza ya los 86 fallecimientos de obreros que perdieron la vida mientras esperaban una solución definitiva al conflicto legal y financiero de la empresa. La larga espera se ha convertido en una agonía constante para las familias, que enfrentan el deterioro de su salud física y emocional debido a la incertidumbre económica acumulada durante los últimos años.
Ante esta situación crítica, los compañeros del fallecido hicieron un llamado directo a la jueza Ruth Haggi Huerta para que intervenga con urgencia. Los obreros piden que se ponga fin a este proceso por motivos de humanidad, recordando que detrás del expediente legal existen miles de personas que dependen de una pronta resolución judicial para recuperar su estabilidad y tranquilidad.
La crisis generada por la paralización de la acerera continúa afectando de manera directa a cerca de 14 mil familias de obreros y mineros en la región centro de Coahuila. Estas personas han tenido que sobrevivir sin salarios ni prestaciones, dependiendo de labores temporales o la solidaridad comunitaria mientras el conflicto de la empresa sigue sin resolverse en los tribunales federales correspondientes.
Los trabajadores reiteraron que mantendrán su exigencia de justicia y visibilidad para evitar que más compañeros sigan perdiendo la vida en el olvido institucional. La partida de Héctor Reyna Hinojos deja una herida abierta en la comunidad obrera, que urge a las autoridades judiciales a priorizar el factor humano por encima de los trámites burocráticos y legales.












