La mañana de este lunes, tres sujetos abrieron fuego desde lo alto de la Pirámide de la Luna, desatando una estampida humana que dejó al menos 15 turistas heridos al intentar ponerse a salvo.
Lo que debía ser una mañana de conexión con la historia y serenidad en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, se transformó en una escena de terror difícil de imaginar. Cientos de turistas, entre familias mexicanas y visitantes extranjeros, vivieron momentos de angustia cuando el sonido de las detonaciones de arma de fuego rompió el silencio del valle mexiquense.
Alrededor del mediodía de este lunes 20 de abril, tres sujetos —cuya identidad y motivos aún se desconocen— lograron burlar la seguridad y subir a la Pirámide de la Luna, desde donde comenzaron a realizar disparos. El eco de los balazos en la plaza principal desató un pánico inmediato que se propagó entre quienes se encontraban ascendiendo o descansando en las estructuras prehispánicas.

El costo del miedo: una huida desesperada
De acuerdo con los reportes de la Guardia Nacional y la Policía del Estado de México, la reacción natural de supervivencia provocó que decenas de personas intentaran descender a toda prisa de la pirámide. En la confusión y el atropello por ganar la salida, al menos 15 personas resultaron lesionadas tras sufrir caídas desde los escalones de la estructura.
Hasta el momento, los servicios de emergencia no han confirmado si existen víctimas heridas directamente por los proyectiles, ya que la prioridad inmediata fue el desalojo del área y la atención de quienes sufrieron fracturas y contusiones durante la caída.

“Llamen a la policía”: el grito de auxilio en las redes
A través de videos grabados por los propios visitantes y difundidos en redes sociales, se puede percibir el nivel de desesperación. En uno de los clips más virales, se escucha el grito desgarrador de una mujer suplicando: “¡Llamen a la policía!”, mientras la cámara capta a grupos de personas corriendo sin rumbo fijo y a otros cuerpo a tierra para protegerse.
Los turistas extranjeros, visiblemente asombrados por el nivel de inseguridad en uno de los puntos más emblemáticos del país, comenzaron a abandonar el área bajo custodia de los uniformados, quienes cercaron inmediatamente el perímetro.

Operativo en curso
Actualmente, la zona arqueológica permanece cerrada al público mientras elementos federales y estatales realizan una búsqueda exhaustiva entre los montículos y las veredas de la periferia para dar con los responsables.
Este evento marca un precedente oscuro para Teotihuacán, un lugar que representa el orgullo cultural de México y que hoy, lamentablemente, se suma a la lista de espacios públicos vulnerados por la violencia. Por ahora, el silencio ha vuelto a la Calzada de los Muertos, pero la sensación de seguridad de quienes la visitan tardará mucho más en restaurarse.














