La grabación apunta a una posible negociación con autoridades de Estados Unidos mediante una carta de colaboración, aunque hasta ahora no existe confirmación de que el supuesto acuerdo se haya concretado.
Un nuevo audio relacionado con la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, volvió a generar cuestionamientos sobre sus conversaciones con personas que presuntamente se presentaron como intermediarios de autoridades estadounidenses. En la grabación se habla de una posible negociación y de una última oportunidad para mantener abierta esa comunicación.
De acuerdo con el periodista de investigación Gildo Garza, en el audio una persona le señala a la gobernadora que “esta es la última oportunidad” que podrían ofrecerle las agencias estadounidenses. Según la explicación presentada durante una entrevista radiofónica, los interlocutores considerarían que las conversaciones anteriores habían representado una pérdida de tiempo.
El contenido estaría relacionado con una figura conocida en Estados Unidos como proffer, un mecanismo utilizado durante investigaciones para que una persona pueda compartir información con fiscales dentro de una posible negociación. Sin embargo, este procedimiento no significa automáticamente que alguien sea informante ni representa por sí mismo una admisión de culpabilidad.
En el fragmento difundido se menciona la posibilidad de preparar una llamada proffer letter, es decir, una carta en la que se establecería qué temas desea discutir la persona involucrada y qué información estaría dispuesta a proporcionar. El objetivo sería presentar formalmente una propuesta antes de que las autoridades cierren esa posibilidad.
Durante la conversación también aparece el nombre de Michael Nadler, identificado en la entrevista como un exfiscal federal de Florida con experiencia en casos relacionados con lavado de dinero y delitos financieros. La información difundida no establece cuál habría sido exactamente su participación ni confirma que representara oficialmente a alguna agencia estadounidense.
El nuevo material se suma a otras grabaciones que han circulado en las últimas semanas y que involucran a Marina del Pilar. La gobernadora ha reconocido anteriormente que algunas de las conversaciones difundidas corresponden a su voz y que sostuvo encuentros con personas que, según su versión, estaban relacionadas con autoridades estadounidenses.
Marina del Pilar también ha señalado anteriormente a Jaime Bonilla como responsable de la filtración de algunas conversaciones. Sin embargo, el debate actual se concentra en el contenido de los audios y en determinar si las conversaciones formaron parte de algún acercamiento formal con autoridades de Estados Unidos.
Hasta ahora, la información disponible no demuestra que Marina del Pilar haya concretado un acuerdo con el gobierno estadounidense. Tampoco está confirmado que las personas que aparecen en las conversaciones representaran oficialmente al FBI u otra agencia. Por ello, cualquier conclusión sobre una negociación formal todavía debe tomarse con cautela.
El propio periodista Gildo Garza señaló que sería necesario conocer quiénes participaron realmente en las conversaciones, qué autoridad representaban y si existió algún procedimiento formal. Mientras esos elementos no sean comprobados, el contenido de las grabaciones representa una línea de información que permanece abierta y genera nuevas interrogantes.
Por ahora, el supuesto proffer y la frase sobre una “última oportunidad” colocan nuevamente a la gobernadora de Baja California en el centro de la atención pública. El contenido de los audios podría generar nuevas preguntas sobre sus contactos en Estados Unidos, aunque cualquier responsabilidad deberá establecerse únicamente con información y procedimientos oficiales.













